Orteguistas montan fraude
A propósito del proceso electoral que está en desarrollo en el país, el cual ha sido demasiado atropellado con innumerables anomalías por parte de un Consejo Supremo Electoral de facto , que no acreditó observadores nacionales y restringió a los internacionales, que no entregó cédulas a miles de ciudadanos que por ley tienen ese derecho, y otros atropellos a leyes del país, han empañado lastimosamente estas elecciones que debían de ser una fiesta cívica.
Hace pocos días me enteré que los activistas del Frente Sandinista tienen el padrón electoral con nombres y apellidos, con direcciones de los ciudadanos y ya etiquetado en cuatro grupos: el que votará por el candidato inconstitucional del partido rojinegro, Daniel Ortega; el voto duro que según ellos votará por el candidato del PLI- UNE, Fabio Gadea Mantilla; el voto suave el que vota por el expresidente Arnoldo Alemán; y el nulo que no votará o no tiene opciones.
Según me contaron personas que participaron en el simulacro de elecciones, se creó la Policía Electoral compuesta por sandinistas, e igual que los fiscales “amigos” son simpatizantes de ese partido político y estarán encargados de tomar el control de la Juntas Receptoras de Votos (JRV), cuando sean expulsados los fiscales de los otros partidos que son realmente opositores.
Los fiscales que ellos llaman amigos irán a traer a sus casas a las buenas o las malas a los simpatizantes del Frente Sandinistas para que voten. “Elba, lo más trágico es que a nosotros, es decir 120 mil personas que nos desplazaremos por todo el país como sandinistas, no se nos mancharán los dedos, podemos votar unas cinco veces, también estaremos pendientes en la JRV que vayamos perdiendo para ver cómo la saboteamos y podemos todos a favor del Frente Sandinista”, me decía un fiscal sandinista.
A los mismos fiscales amigos que son jóvenes y tienen otra visión de Nicaragua, les preocupa el fraude que monta el CSE junto con el Frente Sandinista. “Usted sabe, los observadores de la Unión Europea estarán en el Centro de Cómputos Nacional, no van andar en cada Junta Receptora de Votos donde desde hace meses se teje el fraude”, me dijeron estos adolescentes alarmados.
El obispo auxiliar de la Arquidiócesis de Managua, monseñor Silvio Báez, dijo con mucha certeza que el actual proceso electoral en Nicaragua “va viciado de raíz”, comenzando con la candidatura del gobernante Daniel Ortega que atropella la Constitución Política de la nación, al presentar su candidatura a la reelección sin que lo faculte la Carta Magna.
Coincido con el obispo Báez cuando señala que otro de los vicios es la falta de confianza en el CSE, a cuyos magistrados se les vencieron sus períodos, pero se mantienen en sus cargos amparados por un decreto del Ejecutivo.
Creo sinceramente a estas elecciones l vamos todos los nicaragüenses como decía mi abuela “con los pies hinchados”, con una oposición fragmentada, tirándole al único candidato que le puede ganar la partida a Ortega como lo es Fabio Gadea, según las encuestas, por quien todos, hasta los indecisos van votar según comentan.
Definitivamente, todo está en contra de la mayoría del pueblo que no quiere orteguismo porque hasta los que están en el Gobierno se cansaron de su partido, pero afirman que “ellos no están apostando al voto de nosotros sino que al fraude, no quieren que les pase lo del noventa cuando ganó la UNO”. ¡Que Dios bendiga Nicaragua en estas elecciones!
Elba Gutiérrez Herrera
Servicio domiciliares del INSS
El INSS, en la época del doctor J. Antonio Tijerino Medrano (1963), consciente de la importancia de los servicios de la Trabajadora Social, fundó la Escuela de Servicio Social bajo la dirección de la licenciada Maura Mairena. Para darle categoría universitaria a la escuela, firmó un acuerdo con el doctor Carlos Tünnermann Bernheim, rector de la UNAN.
La trabajadora social no solo presta servicios administrativos en el domicilio de jubilados y asegurados sino que es portadora de la imagen humana y comprensiva de la institución.
También se instituyó el servicio médico domiciliar, el que estuvo a cargo del doctor Apolonio Berríos, quien diariamente hacía el recorrido programado, acompañado de una enfermera. El doctor Berríos se dio a querer de los pacientes del INSS por su trato amable y lleno de profundo humanismo.
Hago estas remembranzas porque el pasado 7 de octubre sufrí un accidente al ser obligado a presentarme a las oficinas del INSS Delegación Granada, para renovar un poder a favor de mi esposa. Patiné en las gradas de la entrada que no son adecuadas para un ciudadano de 87 años con fractura en los dos brazos y con mucha dificultad para caminar. Sufrí una lesión en el brazo derecho y anduve derramando sangre de escritorio en escritorio por falta de un botiquín de primeros auxilios. Debo agradecer a varios empleados que me atendieron con lo único que tenían a mano: algodón y alcohol.
Si los servicios del INSS fueran ahora como los prestados en 1963, no hubiera tenido que salir de mi casa, gracias a la visita de una eficiente y bondadosa trabajadora social.
Fernando A. Malespín Ferreti
El caso Pupiro
El caso Pupiro ha mantenido ocupados a periodistas, al público en general, y a la propia jerarquía católica. Sin embargo, la muerte dramática del presbítero Marlon Pupiro a manos del asesino confeso Yasker Blandón no acaba allí.
Una serie de cabos sueltos e incoherencias en el proceso investigativo de las autoridades policiales ha llevado a la propia familia Pupiro a contratar un abogado para que aclare algunas lagunas del proceso. No obstante, es necesario clarificar para tranquilidad de los parroquianos algunas ideas erróneas. El sacerdote una vez ordenado no pierde su condición humana, es decir no está exento de ingerir alcohol. Por tanto, es trascendental hacernos una pequeña interrogante: ¿qué hace un hombre o una mujer a las 3 de la mañana en un centro recreativo? Si es pareja, es probable que compartan un sentimiento de amor, pero nadie es tan incauto para creer que simplemente vas a beberte una gaseosa o un café.
A medida que pasan los días, las horas, ha disminuido el clamor de la jerarquía que enluta a la Arquidiócesis de Managua ¿por qué será? Probablemente, ya están enterados de la verdadera causa de muerte de Pupiro y les resulte escandaloso divulgarla.
Es fundamental que las autoridades policiales y del Instituto de Medicina Legal asistidos por sus peritos logren clarificar cada uno de los cabos sueltos del caso Pupiro, para tranquilizar no solo a la familia, sino también a los aturdidos parroquianos debido a las diversas versiones de este crimen. Asimismo, la jerarquía católica tiene el deber moral y ético con la familia Pupiro y resto de feligreses en dar a conocer el informe final de las autoridades competentes que intentan hilvanar cada idea de este caso tan complejo, pero no difícil de resolver.
En fin, el caso Pupiro es una campanada de alerta a los dueños de centros recreativos del país para que den más seguridad a los clientes que visiten sus negocios, porque de lo contrario su clientela podría disminuir ante la falta de seguridad.
Martín Zavala