Redacción central
Vientos, oscuridad y un hilo de viento sobre las aguas del Lago Xolotlán bien podían haberse interpretado como un juego más, uno macabro sí que provocó una estampida en el parque de “la niñez feliz” que instaló el Gobierno, pero en realidad no fue ningún artificio estatal, sino un tornado que se formó ayer por la tarde.
El Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales (Ineter) aseguró a la primera dama Rosario Murillo que se “trata de un fenómeno normal en esta época”.
Jorge Castro, del Ineter, le explicó a Murillo que son nubes “convectivas”, es decir muy oscuras, casi negras y que permiten esas formaciones, “que no se tratan de tornados”, aclaró a su vez Murillo, a través de los medios oficialistas.
“No se trata de nada que pueda crear alarma”, dijo la primera dama, quien insistió que el Gobierno se mantiene alerta. Aseguró que del fenómeno no hubo ningún percance en el parque, según le detalló el Cuerpo de Bomberos que permanece en el parque.
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