Lucía Navas
El Gobierno reconoce que debe resolver a lo inmediato el problema de aquellos proyectos habitacionales de interés social que debido a la inflación su valor se incrementó, lo que impide a las familias nicaragüenses adquirirlos mediante el subsidio estatal de ley.
La Cámara de Urbanizadores de Nicaragua (Cadur), asegura que son 40 los proyectos de casas construidos, o que se están edificando, que estaban reconocidos en la categoría de interés social por el Instituto de la Vivienda Urbana y Rural (Invur), pero
Juan Carlos Argüello, presidente de Asobanp, afirma que esa comisión revisará cómo hacer más viable las tasas de interés, plazos de pago, nuevas alternativas de financiamiento con fondos de garantías, así como los planes de la infraestructura para garantizar el impulso al segmento familiar de bajos ingresos.
Coincidieron en que los mecanismos para hacer atractiva la oferta de viviendas sociales deberán ajustarse a cumplir normas de seguridad y calidad.
[/doap_box]
que ahora no se aceptan como tales, limitando su venta .
Alberto Atha, presidente de Cadur, explica que hay una oferta de 23,000 casas de 60 metros cuadrados que no podrían ser subsidiadas, ya que su valor real sobrepasó los 20,000 dólares, por el incremento en los precios de los materiales de la construcción en el último año.
“Ese proyecto se cierra porque se tendría que subir el 15 por ciento del Impuesto al Valor Agregado (IVA) y quitarle el beneficio del subsidio a las familias que puedan comprar esas casas”, afirma Atha.
Bayardo Arce, asesor presidencial para asuntos económicos, prometió encontrar una solución a este problema durante la reunión que sostuvo con Cadur, la Cámara de la Construcción y la Asociación de Bancos Privados de Nicaragua (Asobanp).
“En este caso haré una revisión con (el Ministerio de) Hacienda, porque si ya un programa fue calificado de interés social, y logra demostrar que por factores externos de inflación se le subió un poco el precio, no debería perder el subsidio por el principio de irretroactividad de la Ley”, dijo Arce.
Explicó que se buscará mecanismos legales con Invur y Hacienda a fin de que las familias puedan adquirir estas casas gozando del subsidio.
NO MOVERÁN TECHO
Lo que Arce dejó claro a los desarrolladores y banqueros es que el Gobierno mantendrá en 20,000 dólares el techo de la casa de interés social subsidiada.
Pero acordaron identificar los problemas y resolverlos para evitar que se frene el Plan Nacional de Vivienda, cuya meta es colocar 5,000 casas por año, financiadas con dinero del Instituto Nicaragüense de Seguridad Social (INSS) y los bancos.
El propósito es reactivar el ritmo de ventas del primer semestre. “Nos parece que si logramos salir con una solución rápida, vamos a poder recuperar el ritmo de ventas en los últimos dos meses que quedan del año”, dijo Atha, presidente de Cadur.
Ver en la versión impresa las páginas: 10 A