¿El modelaje llegó de repente o fue un sueño que tenías desde niña?
Soy modelo desde hace seis años, aunque siempre quise ser modelo. Mi mamá me decía que si tenía buenas calificaciones en el colegio podría entrar a una agencia, pero fue hasta que inicié mi carrera universitaria que decidí estudiar Etiqueta y Protocolo en la Academia Eleganza. Al poco tiempo, pasé a formar parte de las modelos de la Agencia y desde entonces he tenido excelentes trabajos como modelo.
¿Qué te gusta más: ser modelo de pasarela, de fotografías o edecán?
Ser modelo es un trabajo que te deja ganancias y lindas experiencias, pero lo veo como un hobby porque paralelo me dedicaba a mis estudios. Lo que más emoción y tranquilidad me da es la pasarela. La sensación que me produce caminar frente a fotógrafos y demás personas es única.
¿Cómo ves el modelaje en Nicaragua?
Cada vez hay más agencias de modelos. Por consiguiente, más mujeres y hombres en la industria. Se dan casos de competencia y a veces de envidia, sobre todo si a una modelo la contratan más que a otra, o si gana más dinero. Considero que si uno trabaja con responsabilidad siempre te llegarán las oportunidades. Hay que saber elegir qué es lo mejor para uno.
¿Te ha pasado algo penoso o cómico en una pasarela?
Por suerte no he pasado vergüenzas. La mayoría de pasarelas han transcurrido con normalidad. La única anécdota que he vivido fue una ocasión en que el zapato se me zafó y como no podía ponérmelo, tuve que agacharme. Lo peor fue que estaba en la punta de la pasarela, en donde tengo que posar para los fotógrafos (ríe).
¿Te gustaría participar en concursos de belleza?
Ya he recibido propuestas para participar en Miss Nicaragua, pero no es lo mío. Para entrar a concursos de belleza te tiene que gustar mucho y a mí lo que me encanta es la pasarela.
Ver en la versión impresa las paginas: 12