Cristyana Somarriba

Era agosto del año 2003. Jóvenes rockeros, de uñas negras, ojos delineados y frenéticos por los efectos de la marihuana esperaban ansiosos que su artista, el español Enrique Bunbury de los Héroes del Silencio, saliera al escenario.

Por Auxiliadora Rosales

Era agosto del año 2003. Jóvenes rockeros, de uñas negras, ojos delineados y frenéticos por los efectos de la marihuana esperaban ansiosos que su artista, el español Enrique Bunbury de los Héroes del Silencio, saliera al escenario.  Pero una voz anunciaba a Cristyana Somarriba como la artista que abriría el concierto.  No hubo aplausos,  solo voces que gritaban unánimes: ¡Fuera! !Fuera! !Fuera!  Y una lluvia de latas y vasos con hielo daba la bienvenida a la rubia que por esos días promovía su disco: Empezar de cero.

Cualquiera en esas condiciones y con un público de esa naturaleza se habría intimidado, pero Cristyana se armó de coraje como lo hace  frente a las adversidades y  salió al escenario. “Para mí fue un concierto célebre. Me tiraron de todo, pero ¡ni muerta me iba a bajar del escenario! Para ese entonces ya tenía una carrera establecida, había ensayado muy bien y tenía a los mejores músicos como banda. Ese público no me iba a amedrentar y lo comprobé con ocho temas. Te confieso que tuve miedo, pero ahí estaba: cantando,  capeando vasos y dando lo mejor de mí. Después de un par de canciones, el público se dividió. algunos querían que me fuera, otros aplaudían. Fue una cosa increíble, al final mis músicos me dijeron que la había partido”.

SIN MIEDO A NADA

Cristyana revela que por haber estado expuesta al público desde pequeña (cinco años ), le ha tocado vivir de todo, pero que esas circunstancias la han hecho crecer. “Por haberme expuesto tan chiquita al público también me hice fuerte, porque el público puede ser cruel y al mismo tiempo es lo mejor que te puede pasar en la vida. Pero cuando tenés definido lo que querés y tenés madera, nada te amedrenta. A estas alturas de mi vida ya nada me asusta”.

Y es que Cristyana nació con la esencia de ser artista. Cuando irrumpió en los escenarios escolares tenía cinco años,  y ya de adolescente era una de las estrellas del programa televisivo Energía y representó a Nicaragua varias veces en la OTI, unas cantando y otras como compositora. De igual manera, se abrió espacio como diseñadora de accesorios con Cristyana Collection, directora y presentadora de televisión.

Pero ahora la rubia espera sorprender con su lado oculto de poeta. “Tengo escrito tantos poemas que espero muy pronto presentarlos en un poemario. Creo que todas las personas somos creativas, solo tenemos que pedirle a Dios que nos ilumine para saber cuál es ese lado maravilloso que tenemos. Le doy gracias a Dios por los momentos de escasez de mi adolescencia y por los momentos en que me ha permitido levantarme de cero, porque cuando el triunfo viene se disfruta más y eso me hace una mujer mas fuerte”.   

EN LA TELEVISIÓN

El coraje con que Cristyana enfrenta la vida ha hecho que celebre con buen suceso el primer aniversario de su programa Evas Urbanas, transmitido por el Canal 14. “Gracias al programa, el público me conoce mejor; sabe qué pienso y cómo actúo. Me ha dado un gran acercamiento y eso me gusta.

La verdad, estoy feliz por el trabajo que tengo, ya que he trabajado de todo: fui subgerente de servicios bancarios de un banco, coordinadora de atención al cliente del INSS,  relacionista pública del aeropuerto, atención al cliente de Claro. En fin, de todo, hasta trabajé como artesana diseñando mis propias joyas.  Desde siempre supe que no quería estar detrás de un escritorio, sino hacer algo  que cada día me levantara, me emocionara ir a mi trabajo y eso ha sido Evas Urbanas”, confiesa la artista.

Nosotras

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí