Ramón H. Potosme
Nicaragua, según Ramos, es el único país en Centroamérica donde los informes de los sicólogos tienen valor probatorio.
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Las incoherencias o el silencio en víctimas de violencia sexual dibujan el cuadro de una persona abusada. A esa conclusión puede llegar un especialista sicotraumatólogo, cuyo dictamen podrá ser una prueba pericial en un juicio, según explicó la magistrada de la Corte Suprema de Justicia (CSJ), Alba Luz Ramos.
La entrevista a las víctimas debe ser realizada por este tipo de especialistas, de acuerdo con el nuevo Modelo de Atención Integral a las Víctimas (MAI) que impulsan los operadores de justicia en Nicaragua.
Al respecto, Ramos parece referirse al caso de Fátima Hernández a quien el dictamen de la sicóloga del Instituto de Medicina Legal (IML) no le favoreció.
“¿Cuando una sicóloga dice que la víctima contestó de forma incoherente, que es histriónica, esa no es una especialista en sicotraumatología?”, preguntó la magistrada Ramos a Zacarías Duarte, director del IML.
Y Duarte respondió: “Fíjese que la incoherencia es uno de los aspectos particulares en víctimas de violencia sexual porque el hecho violento es un extremo que no tiene referencia, por eso tienen dificultades para expresar lo que sucedió”.
El MAI se ejecuta como proyecto piloto en Somoto, Bluefields y el Distrito Tres de Managua y a la fecha cuenta con 36 especialistas de los cuales 17 están en el IML.
Según Ramos el próximo año capacitarán a más sicólogos.
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