FLORIDA/AP
De todos los momentos imborrables del funeral de Dan Wheldon —en el que sus compañeros de la IndyCar: Dario Franchitti, Scott Dixon y Tony Kanaan llevaron el féretro, su padre llevaba su casco de carreras y la estrella de música country Wynonna Judd cantó dos canciones— la carta de su esposa fue el suceso más desgarrador.
La carta de Susie Wheldon a Dan suscitó el llanto en la mayoría de los presentes en el templo presbiteriano de St. Petersburg donde ayer tuvo lugar el funeral.
Wheldon, dos veces ganador de las 500 Millas de Indianápolis, murió el domingo a los 33 años en la última carrera de la temporada en Las Vegas.
El sábado fue recordado no solo como un piloto, sino como un esposo devoto y padre cariñoso, amigo leal e hijo amado. Y también como una persona singular. El piloto inglés de nacimiento y residente en Florida fue despedido por cientos durante el funeral.
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