Nicaragua reporta 30 casos mensuales de cáncer de mama. Esta enfermedad es la segunda causa de muerte en la mujer, después del cérvico uterino. No obstante, para muchas mujeres sigue siendo un tabú porque llegan tardíamente a las consultas, cerrando las posibilidades de sobrevivencia.
“El problema fundamental del cáncer de seno en Nicaragua es que las mujeres llegan al médico en etapas avanzadas. Estamos hablando de estadios 3 y 4 (última etapa) donde las oportunidades tanto de tratamiento como de conservar las mamas y de sobrevivencia se reducen”, advierte la doctora Verónica Avilés Hudiel, mastóloga especialista en cáncer de mamas del Hospital Salud Integral.
Por su parte, el doctor Noel Lumbí, oncólogo y hematólogo de la Fundación Ortiz Gurdián, precisa que el 80 por ciento de las pacientes que atiende la fundación deben recibir tratamientos de quimioterapia antes de la cirugía, ya que presentan tumores localmente avanzados, mayores a cuatro centímetros. “Entre más avanzado esté el tumor, menos probabilidades hay de supervivencia. El tamaño del tumor es lo que define el tipo de tratamiento a seguir”, asegura Lumbí.
La doctora Avilés, quien acumuló experiencia con mujeres que padecen cáncer de seno en el Hospital Bertha Calderón, explica que esta enfermedad se ha estigmatizado debido al órgano que afecta. “Para las mujeres, el seno representa su identidad. Es muy importante porque no solo les permite lactar, también cumple funciones sexuales y hasta estéticas. Si los senos se enferman, la repercusión va más allá de la vida de la mujer, pues afecta su entorno y su familia. Por tal razón, lo primero que la mujer hace es negar u ocultar la información”.
Según la mastóloga, hay dos factores por los cuales las mujeres no acuden al médico a tiempo. La primera es por temor, ya que no desean escuchar que tienen cáncer de seno, pese a que sientan un nódulo o una pelotita. La segunda es por pena, “como si el cáncer de mama fuese una enfermedad contagiosa que se adquiere con algún mal hábito de vida, y solo van al médico hasta que hay úlceras y fetidez”.
A lo anterior se suma que el país no cuenta con programas de detección temprana que lleve información a las comunidades, barrios, casa a casa y escuelas. “Los programas en nuestro país están dirigidos a enfrentar la enfermedad, pero no existen programas que digan que el autoexamen o la detección temprana es vital para tratar a tiempo la enfermedad”, reclama Avilés.
La especialista añade que si la mujer mayor de 18 años tuviera la cultura de examinarse una vez al mes, exactamente una semana después de su menstruación, si ella se tocara y conociera la estructura y anatomía de su cuerpo, le permitiría determinar la presencia de un nódulo pequeño en el momento que aparezca.
Según los expertos consultados, en esta lucha, además de la detección temprana del cáncer de seno, es vital conocer los factores de riesgos individuales, saber si hay familiares con cáncer de seno u otro tipo como el de ovario o de colon que comparten la misma información genética.
La doctora Avilés explica que existen factores de riesgos modificables y no modificables. Los primeros están relacionados entre otros con el tabaco, el alcohol y la obesidad. Entre menos obesa es la mujer, menos riesgos corre porque el ejercicio permite la degradación de la grasa.
“Otro factor modificable es evitar en la medida de lo posible las terapias de reemplazo hormonal, estimular la lactancia materna y los embarazos antes de los 30 años, ya que permite la maduración del tejido mamario y cuando más maduro está, menos riesgos de cáncer tiene”.
Entre los factores de riesgos que no podemos modificar está el hecho de que la mujer no pueda dar a luz. “Estas mujeres están más expuestas a tener cáncer de seno, porque la mama no logra desarrollarse en su totalidad y queda como un tejido inmaduro”. Los antecedentes familiares tampoco se pueden modificar. Por tal razón, lo indicado es que la mujer se realice sus chequeos cada año.
Es importante saber que a partir de los 40 años la incidencia del cáncer de mama se dispara. Por eso, aunque la mujer no tenga ningún factor de riesgo, debe ser más cuidadosa con sus chequeos.
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