Efe
El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, y congresistas y representantes de su administración elevaron ayer sus denuncias sobre un supuesto complot para matar al embajador de Arabia Saudí en Washington, Adel Al Jubeir, que, según EE. UU., tenía apoyo iraní.
El plan fue desarticulado en mayo, cuando el presunto autor se puso en contacto, en México con un informante que se hizo pasar por miembro de un cártel de la droga mexicano.
El legislador republicano de Florida, David Rivera, consideró que México y los países aliados en la lucha contra el terrorismo deberían sopesar, romper o disminuir sus relaciones con Irán.
La congresista Ileana Ros-Lehtinen afirmó que “Irán quiere tener una plataforma para sus actividades terroristas en toda América Latina”. Obama advirtió ayer a Irán que “pagará el precio” de su “comportamiento peligroso e insensato”.
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