Por Elízabeth Romero
Dos personas —cuyos nombres no fueron proporcionados— y que hicieron llamadas telefónicas durante el día del 19 de agosto al párroco de La Concha, Marlon Pupiro, serán citadas para ser entrevistadas por las autoridades, debido a que aparecen registradas en el número del teléfono celular el último día que fue visto con vida. “Pero no quiere decir que están involucradas”, expresó Francisco Fletes, abogado de la familia de Pupiro.
12:00 de la noche del 20 de agosto en adelante, el número celular del padre Pupiro no registra llamadas.
01 llamada realizada la madrugada del 20 de agosto, desde el teléfono del padre Marlon Pupiro al número celular de Aníbal Ballesteros, dueño de La Borgoña.
03 números telefónicos faltan aún por ser analizados por la empresa telefónica y cuyo reporte debe ser incorporado.
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Marcos Carmona, secretario ejecutivo de CPDH.
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No hay llamadas después de la medianoche, lo que para el representante de la Comisión Permanente de Derechos Humanos, Marcos Carmona, refuerza la teoría de que pudo ser sacado a la fuerza de la casa cural. Se ha dicho que el padre dejó las llaves pegadas en su cuarto. Aunque sí aparece una llamada hecha desde el teléfono del padre al dueño de La Borgoña, Aníbal Ballesteros.
Se desconoce si fue el sacerdote quien efectuó la llamada. “Si fue el padre que llamó de su teléfono al dueño de La Borgoña, o si fue Yásker el que hizo eso o alguna otra persona”, dijo Fletes.
A Gonzalo Carrión, del Centro Nicaragüense de Derechos Humanos, llama la atención que el informe se conozca a casi dos meses del crimen y aún no sea localizado el aparato telefónico.
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