Por William Aragón y Moisés Martínez
Las 8 personas detenidas —dos mujeres y seis hombres— la noche del lunes en el enfrentamiento protagonizado entre los cuerpos de antimotines y centenares de comunitarios en el poblado de Ciudad Antigua, en Nueva Segovia, mostraron ayer las huellas que en sus cuerpos les dejó la agresión que les propinaran los agentes policiales que los reprimieron mientras realizaban una protesta popular en demanda de la entrega de sus cédulas, y que las autoridades del Consejo Electoral Municipal (CEM) se niega a entregar.
Los detenidos que fueron entregados al mediodía de ayer martes a una comisión negociadora del conflicto integrada por el padre Santiago Aguirre, párroco del templo de Ciudad Antigua, el representante de la Asociación Nicaragüense Pro Derechos Humanos (Anpdh), Roberto Petray y el líder de la protesta, Tomas Ortez Beltrán, mostraron los moretones e incluso algunas heridas provocadas por el supuesto uso excesivo de la fuerza policial.
Entre los detenidos están Noel Arnoldo Medina Ortez, Luis Alexis Ortez Ponce, Ariel Eduardo Medina, José Naun Mendoza Arriola, Fausto Mendoza Arriola, Luis Arturo Cáliz Hernández, Maryeni Yesenia Pineda Amador y Francisca Rosario Herrera Sarmiento.
Todos se quejaron de la forma en que fueron agredidos por los uniformados e incluso cuando aún estaban detenidos dentro de las celdas policiales.
TREGUA PARA EVITAR VIOLENCIA
El comisionado mayor Sergio Luis Cáceres, actual jefe de la Policía en el departamento de Nueva Segovia,, entregó a los detenidos después de largas negociaciones la mañana de ayer, luego que se acordó con los líderes de la revuelta por la entrega de cédulas una tregua para no continuar con las acciones que dejaron un saldo de dos personas heridas, ocho detenidos, varios agentes policiales lesionados, daños a patrullas de esa institución y en viviendas privadas e instituciones públicas.
En los enfrentamientos salieron a relucir piedras, machetes y las bombas molotov lanzadas por los reclamantes, mientras que los antimotines de la Policía utilizaron más de un centenar de bombas lacrimógenas para contener las protestas por el reclamo de cédulas.
Las revueltas de sectores sociales en demanda de la entrega de sus documentos de identidad ciudadana se extendió el pasado lunes y ayer martes, además de Ciudad Antigua, a los municipios de San Fernando, Jícaro y Santa María, en Nueva Segovia, e incluso al municipio de San Juan del Río Coco, en el departamento de Madriz, donde los tranques en algunos puntos de salida de esta localidad se mantenían en horas de la noche de ayer.
EN EL JÍCARO RESOLVERÁN SOLICITUDES
La protesta en El Jícaro fue suspendida ayer gracias a la mediación del párroco Ramiro Fernández y María Isabel Castellón de la Comisión de Paz y Justicia municipal.
Con la firma de Felipe Balladares, de la alianza PLI, Arturo Salgado, presidente del CEM, Juan de Dios Robleto, jefe policial del Jícaro, y Marvin Vásquez, secretario político del FSLN, se acordó que el CEM resolvería las solicitudes pendientes y que no se tomarían represalias contra quienes se tomaron el edificio del poder electoral y secuestraron a tres de sus funcionarios.
Pero los manifestantes advirtieron que si en unos cuantos días no se cumplían los acuerdos referidos a la entrega de cédulas, volverían a romper la tradicional calma de este poblado.
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