¿Eres lo que comes?

Hay un refrán muy popular que dice: “Dime con quién andas y te diré quién eres”. ¿Qué tal si acomodamos ese dicho al tema que nos compete en esta ocasión? “Dime qué comes y te diré cómo eres”. ¿Alguna vez has analizado tus hábitos alimenticios? Si en más de una ocasión has estado inconforme contigo misma, y has dicho: ¡Mañana mismo me pondré a dieta!

Hay un refrán muy popular que dice: “Dime con quién andas y te diré quién eres”. ¿Qué tal si acomodamos ese dicho al tema que nos compete en esta ocasión? “Dime qué comes y te diré cómo eres”. ¿Alguna vez has analizado tus hábitos alimenticios? Si en más de una ocasión has estado inconforme contigo misma, y has dicho: ¡Mañana mismo me pondré a dieta! ¡Ahora sí haré ejercicios! Entonces sí lo has hecho.¡Felicidades! Ese es el primer paso: reconocer que no todo lo que ingieres es lo más saludable y que tomar cartas en el asunto se convierte en un deber.

Tu cuerpo es el que te habla, no con palabras, sino con hechos, que es aún más importante. Escúchalo y te lo agradecerá con salud y belleza. Ejercitarse, practicar un deporte y tener una alimentación balanceada no es vanidad. Es la ecuación perfecta para obtener una vida plena. Somos el espejo de nuestro organismo, recuérdalo siempre.

Nosotras

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí