Unos 500 indígenas que retomaron una marcha hacia La Paz en rechazo a la construcción de una carretera que atravesaría la reserva natural Tipnis, de un millón de hectáreas, avanzaban ayer sin contratiempos y generando más adhesiones de sindicatos obreros y campesinos, mientras el presidente boliviano, Evo Morales, quien anunció la suspensión del proyecto temporalmente, tachó la caminata de antidemocrática.
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