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Seres de las piedras

Miguel Ángel Abarca es un escultor y pintor expresionista que está en constante evolución y experimentación de las formas escultóricas en altorrelieve, la escultura tridimensional y la pintura contemporánea.

Por: Arnulfo Agüero

Miguel Ángel Abarca es un escultor y pintor expresionista que está en constante evolución y experimentación de las formas escultóricas en altorrelieve, la escultura tridimensional y la pintura contemporánea.

Su historia es la de un autodidacta que dialoga con el abstraccionismo, el cubismo, el arte del objeto y el surrealismo. No para de mezclar y fusionar ideas, materiales y colores.

A finales de los años cincuenta, inició tallando en sarcófagos de madera alegorías barrocas de ángeles y águilas, entre otras formas.

Sus primeras esculturas las realizó a mediados de los años setenta en unas rocas que estaban a la orilla del río que pasaba por una finca de su propiedad en San Rafael del Sur, de donde es nativo.

Entre sus esculturas se destaca las de unas mujeres con un niño con poliomielitis, las cuales realizó para la iglesia católica del municipio, las mismas que desaparecieron porque su tema no era de arte sacro, sino social, revela el artista.

Su primera pieza que es histórica fue realizada a inicios de 1980, una mezcla de cemento con granito rojo, donde salen figuras de la Guardia Nacional en posición de represión militar contra la población indefensa. Con esta pieza fue aceptado por la Unión Nacional de Artistas Plásticos (UNAP).

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“Uno de sus grandes logros es el uso de materiales extraescultóricos como trozos de madera, raíces de árboles o fragmentos metálicos —toda una suerte de objetos encontrados— a través de los cuales construye y ensambla nuevas formas escultóricas”.

María Dolores Torres, crítica de arte

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  • Ha participado en setenta exposiciones, entre colectivas y personales, nacionales e internacionales
1968
El director de la Escuela Nacional de Bellas Artes, Rodrigo Peñalba, le otorga una mención de honor por una de sus esculturas.

1988
Altorrelieve en madera. Galería Casa Fernando Gordillo.

1971
Primera exposición en la Alianza Francesa.

1990
En la Galería La Cascada. La Alcaldía de San Rafael del Sur lo distingue con el título “Ciudadano Honorable”.

1993
Salón de los Cristales del Teatro Nacional Rubén Darío.

2000
Restaurante Marsellesa. Horizontes de cenizas y miel. Invitado a Natanya, Israel, por el Instituto de Cultura Israel-Ibero América para esculpir una obra en el parque de la Amistad.

2007
Orden Independencia Cultural Rubén Darío.

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“Ha jugado con todos los materiales que ha querido, pero su trabajo artístico está en su imaginación. Siempre está creando dentro de los espacios monocromías de paisajes, figuras y pájaros”.

Aparicio Arthola, escultor

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Después comenzó a tallar todo tipo de piedras, desde las más suaves extraídas en San Juan de Limay, como granito rojo, hasta basalto, material durísimo con las cuales los indígenas acostumbran a trabajar sus pesadas esculturas.

A la fecha, lleva más de cuatro décadas de haber incursionado en las artes escultóricas sobre gran diversidad de materiales como rocas de granito, madera, aluminios, hierro, cemento y desechos industriales, alejándose del preciosismo.

Una de sus técnicas empleadas, tanto en su escultura como en pintura, es el quemado al fuego, a las que realiza aplicaciones de óleo, o intervenciones con materiales metálicos, buscando sus formas y expresiones, preferiblemente abstractas y figurativas.

Se sabe que el lenguaje expresionista propone un arte más personal y dramático, con una visión que deforma en sus composiciones la realidad del ser humano y naturaleza misma. Contraria al impresionismo que es más de búsqueda estética.

Sus colores son más violentos, buscan el impacto social, la soledad, la miseria humana y la denuncia social, y su variedad estilística dialoga con el cubismo, fauvismo, surrealismo y abstraccionismo. Es sobre estas manifestaciones por donde han transitado las obras expresivas de este escultor y pintor.

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El arte experimental de Miguel Ángel

Para este artista, el hombre sufre transformaciones. En su metamorfosis “tiene de bestia y humano”. En este sentido plástico sus rostros o anatomías en madera o pintura son intervenidos con objetos de aluminio de desechos, como porras, tapas de pailas, alambres y otros objetos industriales.

Recuerda que la exposición de abril de 1988, en la galería de la Casa Fernando Gordillo en la ASTC, fue su mejor muestra en altorrelieve sobre madera. En ese entonces, sus diseños eran abstractos, pero también había formas estilizadas y caprichosas de la naturaleza.

Pero una pieza que destaca por gran laboriosidad y su contenido es La Gran Talla, realizada en septiembre 1984. Es un altorrelieve tallado sobre madera de pochote que forma parte de las colecciones de arte que tiene el Presidente Daniel Ortega.

Su figuración escénica relata episodios de la conquista española y la lucha de los indígenas por la sobrevivencia; asimismo los períodos de resistencia de Benjamín Zeledón, el incendio de Granada por parte de William Walker y la lucha del general Augusto César Sandino.

El altorrelieve también lo ha llevado a aplicaciones de porcelana sobre madera. Pero su búsqueda en la pintura le ha permitido evolucionar su talla llevándola a un nivel más bajo de la superficie del plano.

Estas formas primeras de sus tallas, y otras que ha ido incorporando, han sido pintadas, por lo que la pintura ha sido otra de sus facetas desarrolladas.

Otras de esas experimentaciones lo ha aproximado al hiperrealismo. Una de esas obras la ha titulado Serpiente emplumada, y al verla da la sensación de parecer escultura.

Para Abarca, el arte está en todos los materiales existentes. Por ello comenta que su rebeldía no comulga con las academias que limitan, porque siente que su trabajo es de constantes búsquedas de formas, de materiales y de ideas, ya sean materiales de desechos orgánicos o industriales.

Sus obras siguen gozando de mucho aprecio por su alto acabado, su laboriosidad y creatividad en constante evolución.

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El arte experimental de Miguel Ángel

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