Por Lucydalia Baca C.
El presidente de facto del Consejo Supremo Electoral (CSE), Roberto Rivas Reyes, reiteró sus críticas al Centro Carter y justificó su ausencia del proceso que elegirá autoridades el 6 de noviembre, aduciendo que no tienen autoridad para exigir condiciones porque no aportan nada al país.
Rivas, en declaraciones al oficialista Canal 4, insistió en que “es un hecho rechazable” que hayan solicitado a través de una carta pública la derogación del reglamento de acompañamiento.
Aunque posteriormente la organización confirmó que nunca fue invitada a observar el proceso, Rivas insiste en que se auto excluyeron.
Según Rivas el problema en sí no es la carta que enviaron “que desde todo punto de vista es rechazable”. Sino que “un organismo que ni siquiera es multilateral, que no nos está financiando absolutamente nada al país, que no está llevando adelante ningún programa a favor de los pobres en este país, ni de los ricos ni de nadie la verdad, venga a decirnos que deroguemos un reglamento por sí y ante sí. Eso no puede ser, es inaceptable desde todo punto de vista”, enfatizó Rivas.
Luego restó importancia a lo que llama “autoexclusión” del organismo que expresó no estar dispuesto a participar bajo las restricciones de dicho reglamento.
“Creo que la OEA tiene diez mil veces más experiencia que el Centro Carter en observar. Me decía alguien —y no quiero ser ofensivo porque soy muy respetuoso de las personas que han ocupado cargos públicos—, haciendo una broma, un ecuatoriano, me decía ‘¿Tú sabes que cuando los sacaron de Ecuador al Centro Carter les decían los Jimmy cartera?’, no sé porque pues”, dijo.
“Este es un país tan interesante… veía que el presidente del Cosep, pues con todo el respeto del mundo, da una opinión sobre la boleta única. Yo digo, qué lindo este país que ni tan siquiera los partidos políticos opinan ni el pueblo, sino que él desde su posición de presidente del Cosep da una opinión sobre la boleta única”, señaló Rivas. El CSE confirmó que la intención es “simplificar” el proceso y facilitar la votación de miles de analfabetos, personas que no hablan español y los que no distinguen los colores.
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