Por Elízabeth Romero
Los integrantes del Movimiento por la Dignidad del Padre Marlon Pupiro arrancan hoy una nueva etapa en su lucha porque se conozca la verdad del móvil del crimen en contra del párroco de La Concha, pues no terminará con la imposición de la condena al único detenido Yasker Blandón.
“Porque vamos a pedir que estas investigaciones se profundicen (…) podemos ser pueblerinos pero no nos van a engañar”, expresó Carmila Calero, una de las integrantes del grupo .
Verónica Velásquez aseguró que entre la población de La Concha hay cierto temor, lo cual dijo es comprensible pues considera que están como dice el dicho: “con burro amarrado y tigre suelto”.
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Los integrantes del Movimiento explicaron que en sus reclamos no reivindican la cantidad de años que impondrán como pena al único detenido, si no por conocer la verdad, pues saben que el móvil no fue el robo.
Para la doctora Verónica Velásquez, en este caso no todo está dicho, y Blandón no fue más que “un chivo expiatorio”, en el caso.
Y reiteró en que existen vacíos en la investigación, pues el
informe médico legal dice una cosa, la Policía otra, lo que dice la familia de Yasker es otra historia a la que dicen los conocidos de este y “no combinan absolutamente nada”.
Lo mismo dijo, quienes conocían al sacerdote, saben que no tenía esos hábitos que dicen. El hecho de que hay más preguntas que respuestas en toda esa historia, es lo que les hace pensar que Blandón no actuó solo.
Igual se preguntó si es algo que normal que los meseros tengan en su poder el sedante que le suministraron al padre Pupiro.
“Este tipo de pastilla que solamente se pueden comprar con receta médica… O sabía que el padre iba a llegar, ¿qué cosa? Nos preguntamos tantas cosas como se pregunta Nicaragua entera”, sostuvo Velásquez.
A la fecha ese movimiento está dedicado a recopilar información, así como lo hacen otros sectores, para tener un criterio más amplio.
El delegado de la palabra, Alberto López Carballo, recordó que la Iglesia todo el tiempo ha sido perseguida, por lo que no descartan amenazas contra laicos y sacerdotes. Pero aún así continuarán en su demanda.
El movimiento se mantendrá hasta que se les diga claramente lo ocurrido “porque aquí hay un móvil, detrás de esto hay muchas personas y vamos a seguir luchando”, advirtió López.
El Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh) brinda acompañamiento al Movimiento en su demanda por la verdad.
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