Gloria Picón Duarte
Adela María Tórrez Cruz aún conserva la constancia y el carné que el Frente Sandinista le entregó por su participación en la lucha contra la dictadura de Somoza, lucha en que perdió a su padres, hermanos y bienes, pero ese dolor no quedó ahí, ha sido revivido con la detención ilegal de uno de sus seis hijos, Faustino Vladimir Alonzo Torres, por andar en las calles expresando con pintas su repudio a la actual clase política y haciendo un llamado al voto protesta.
“Yo comencé a los 17 años, me duele hablar de esto”… su llanto no puede parar. Se enjuga las lágrimas y entre sollozos continúa: “Me duele porque a mi papá se lo llevó la Guardia, no supe dónde lo fueron a botar, yo tenía 12 años, también mataron a mi mamá y mis hermanos chiquitos”, narra Tórrez mientras realiza una reunión con los miembros del Movimiento por Rescate del Sandinismo para ver qué medidas tomar para lograr la libertad de su hijo.
“Esto revive esos momentos, el hecho de que no me lo dejan ver. Me vino el recuerdo de mi papá y mi mamá, perdimos todo, teníamos ganado, finca. Miré cómo mataban a la gente, quemaron la casa de mi padre, anduvimos en la montaña comiendo palma, cangrejo crudo”, rememora mientras sus lágrimas continúan recorriendo su rostro.
Para Tórrez poco falta para llegar a esos tiempos de dictadura, “solo falta que los lleven presos y luego los desaparezcan”.
Tórrez, quien luchó para liberar a su país de una dictadura, aconseja a los jóvenes como sus hijos que quieren manifestar sus opiniones no dejarse callar, “si se callan ahora va a pasar igual, que lo que derrotamos”.
Minutos más tarde de la entrevista, la llaman para comunicarle que su hijo fue liberado.
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