Elida Rodríguez
Eran las 8:00 p.m. del sábado y Robert Amador conducía su taxi en busca de pasajeros.
Al llegar a los semáforos de El Riguero, en Managua, la luz roja lo detuvo y esos segundos fueron aprovechados por dos delincuentes que lo emboscaron.
El objetivo era despojarlo del teléfono celular y el dinero que portaba. Uno de los delincuentes lo hirió en el brazo izquierdo con un cuchillo, mientras el segundo buscaba “plata” en el interior del carro.
Pero la sorpresa para los ladrones fue que Amador portaba un revólver calibre 38, el que disparó dos veces.
Brayan Ezequiel Dávila Durán, de 18 años, recibió los impactos de bala, uno en el brazo izquierdo y otro en el pecho, que provocaron su muerte.
Pero el segundo atacante huyó ileso y se refugió en la oscuridad del cauce El Dorado, donde la Policía del Distrito Cuatro lo buscó sin resultados.
Los familiares del fallecido no brindaron declaraciones sobre el hecho. El ahora occiso habitaba en el barrio Enrique Smith.
Los agentes policiales continúan las investigaciones para dar con el paradero del segundo implicado. La Policía indicó que el ahora occiso era un reconocido delincuente de la zona.
Hay cuatro personas que dieron testimonio en la Policía y señalan al joven fallecido como autor de robos.
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