Por Josué Bravo
CORRESPONSAL/COSTA RICA
El discurso de la mandataria Laura Chinchilla en la Organización de Naciones Unidas (ONU), donde en tono de pleito bélico volvió a denunciar la supuesta invasión nicaragüense en la frontera; está lejos de ser una “obra magistral” y quizá no tendrá ninguna reacción. Así lo calificó ante periodistas el analista político costarricense, Francisco Barahona, para quien “lo que doña Laura ha hecho simplemente es dar un conjunto de pinceladas, un conjunto de ideas pero que por sí mismas no son suficientes y mucho menos para impactar”.
Chinchilla centró su discurso en el crimen organizado y el litigio fronterizo con Nicaragua. En cuanto al diferendo limítrofe, expuso que en octubre del año pasado el ejército y personal civil nicaragüense “invadieron y ocuparon una parte de territorio” tico; como le llama al dragado del río San Juan en la zona de Harbour Head.
Se quejó que Nicaragua desconoció algunas resoluciones de foros internacionales y que mientras la Corte Internacional de Justicia resuelve el fondo del problema, Nicaragua ha “burlado” órdenes del máximo tribunal para despejar la zona.
“Más aún, ha amenazado con otras acciones que podrían vulnerar nuestro territorio. Esperamos que no se produzcan. Pero, si así fuera, reactivaremos con energía nuestra acción ante los mecanismos del sistema internacional”, amenazó la mandataria.
“Lo único que demandamos de esta Organización, y del sistema multilateral en general, es atención rápida y oportuna frente a posibles agresiones. La comunidad internacional no puede condicionar su acción preventiva a que se activen las armas de hermanos contra hermanos. Debe reaccionar no solo en función de la cantidad y magnitud de las detonaciones, sino de la gravedad y persistencia de las violaciones”, aseguró.
En su alusión a Nicaragua, Chinchilla terminó diciendo que de no reaccionar la comunidad internacional, “el mensaje para el mundo sería funesto. Implicaría que, para movilizar la diplomacia, la ruta más corta pasa por la sangre. Como país y como pueblo, rechazamos enfáticamente esta idea”.
Contrario a meses anteriores, este tipo de discursos conflictivos de Chinchilla y su gobierno no calan y cada vez más surgen voces de críticas porque consideran, que ella acude al conflicto para levantar su imagen o desviar la atención de sus problemas internos.
“Nos parece que la imagen de la Presidenta no está bien y por eso recurre al estilo de (Daniel) Ortega en el caso de isla Calero (conflicto fronterizo) a levantar su imagen con esto”, declaró recientemente Ronaldo Blear, secretario general del sindicato de la Junta de Administración Portuaria y de Desarrollo Económico de la Vertiente Atlántica de Costa Rica.