Una periodista que se exilia

La periodista Silvia González, quien era corresponsal de El Nuevo Diario en Jinotega y antes desempeñó ese mismo trabajo para el Diario LA PRENSA, decidió refugiarse en otro país ante las constantes amenazas de muerte que estaba recibiendo por su labor periodística, especialmente la publicación de denuncias de corrupción y abusos de poder en esa localidad del norte de Nicaragua.

González había denunciado ante organismos de derechos humanos y autoridades de Policía, las amenazas de muerte recibidas. Inclusive acusó a un miembro del partido oficialista FSLN, muy conocido en Jinotega. Pero la Policía no investigó el asunto ni brindó protección a la periodista amenazada y a los miembros de su familia.

Este no es el primer caso de un periodista que se ve obligado a irse del país bajo el régimen de Daniel Ortega. Varios se han tenido que marchar por la falta de empleo que ha provocado la monopolización oficialista de la mayor parte de los medios de comunicación, por la negación de publicidad gubernamental a los medios independientes, por el incumplimiento de la Ley de Acceso a la Información Pública y por el ambiente público cada vez más hostil al ejercicio del periodismo libre.

Sin embargo el caso de Silvia González es el primero de un periodista que huye de Nicaragua, por temor a ser asesinado igual que han matado a otros profesionales del periodismo, como el periodista sandinista disidente Carlos José Guadamuz. Mencionamos precisamente el asesinato de Carlos Guadamuz, el cual ocurrió el 10 de febrero de 2004, porque el asesino confeso, un militante del FSLN, declaró que no lo había matado por orden de su partido sino porque no podía tolerar que el periodista publicara críticas y denuncias contra sus dirigentes. Y cabe recordar que antes de ser asesinado el periodista Guadamuz había recibido constantes amenazas de muerte.

Actualmente, el régimen orteguista ha creado un ambiente de hostilidad contra los medios y periodistas independientes, a los que sistemáticamente califica como sus enemigos. Los funcionarios orteguistas arguyen que las informaciones y denuncias sobre ineficiencia y corrupción gubernamental son “campañas mediáticas”. Para ellos lo malo no es incumplir su deber, abusar de los cargos públicos, violar la ley y apropiarse de los recursos del Estado, sino que los periodistas los denuncien. En ese morboso clima de intolerancia cualquier fanático oficialista podría hacer lo que hizo el asesino de Guadamuz.

A principios del año pasado, el directivo del Comité Internacional para la Protección de los Periodistas, Carlos Lauría, visitó el país para examinar la situación de la libertad de prensa. Lauría denunció entonces que se habían registrado preocupantes “acciones de intimidación y difamación” contra los medios independientes. Situación que continúa y se confirma con el caso de la periodista Silvia González, quien ha debido huir del país por temor a que se concreten las amenazas de muerte.

COMENTARIOS

  1. Ariel
    Hace 15 años

    Ortega, animal criminal, perverso y malvado!

  2. El que siembra cosecha,
    Hace 15 años

    Dicen que todo pueblo tiene el gobierno que se merece y esta periodista no es la ecepcion pues se merecia eso y mas, primero porque como periodistra no daba la talla y se habia dedicado mas bien a dejar mal parado a quien se le ponia enfrente, asi que ese es el pago de su mal gobierno, sus escritos siempre fueron mediocresy eso todo el munjdo lo sabe en el pueblo, amarillista hasta no poder, utilizaba un lenguaje poco usual y hasta burdo por no decir poco profesional. pobrecita ella lo busco!

  3. Sandino
    Hace 15 años

    Bienvenidos al Zoologico de Daniel Ortega.
    eso es lo que el pueblo queria. un bosal, ahora o se aguantan o pelean por su Libertad al costo que sea.

  4. El Jinchotejano
    Hace 15 años

    Esta señora se granjeó su mala reputación por su falta de ética en su trabajo de información, falseando noticias y publicando cosas que le llegaban de oídas. Su desempeño como informadora fue muy pobre y sin confirmar lo que sus fuentes le contaban (por cierto que casi todo lo informaba venía de fuentes de la Policía Nacional). No se fundamentaron las supuestas amenazas que ella denunciaba, nunca se verificaron. Es lamentable que sobre esto se haya creado un expediente que no existe.

  5. felix
    Hace 15 años

    espero que no sea una exajeracion que va a crear un demo falso en el exterior, les recuerdo las crisis afectan siempre a los mas pobres que somos la mayoria

  6. Carlos J. Mendoza
    Hace 15 años

    En 1980 pasó lo mismo. Aquí mataban hasta periodistas norteamericanos, un guardia irresponsable mató a uno y la culpa le cayó a Somoza y le costó la caída. Por mucho que Tomás Borge diga que van a quedarse a toda costa en el poder los dictadores caen cuando comienzan los muertos políticos y Borge y Ortega ya son muertos políticos, o están cerca de la muerte física.¡Deberían aprender a persignarse juntando el dedo gordo con el índice! pero se me olvidaba que son ateos o de perdida a

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