EL FISCAL ELECTORAL
El fiscal electoral es aquel que no busca servirse de la patria, sino más bien le sirve a la patria, no corre tras un cargo público, agiliza el paso para ocupar su trinchera y ciñéndose la armadura de Dios defiende la libertad y la democracia para heredar a las futuras generaciones una Nicaragua linda, cristiana y próspera. Todos tenemos algo de héroe pero al fiscal se le nota y aunque la patria sea pequeña él grande la sueña.
El fiscal me recuerda a dos grandes héroes; sus rostros pintados en grandes cuadros presidían los actos públicos de la revolución perdida: Carlos Fonseca Amador luchó por un cambio de sistema y no por un cambio de hombres en el poder, no permitiría que se le llame revolucionario al que apoye un fraude electoral. Rigoberto López Pérez, poeta y militante del PLI, ofrendó su vida para cortar la ciega obsesión del dictador Anastasio Somoza García de reelegirse a cualquier costo.
El heroico fiscal, armado con la sabiduría del rey Salomón, la fe de Abraham y la fuerza de Sansón rompe las cadenas de la opresión y no permite que la dictadura le robe un voto a la democracia, su valioso suplente con paso firme vigila los alrededores de la junta receptora de votos y alegremente suena las trompetas de Jericó derribando las murallas del fraude. El Señor debe darnos la oportunidad de ser parte del ejército triunfante de los fiscales y así poder heredar a nuestros hijos y nietos una patria grande y mandar al basurero de la historia a inmorales personajes que pretendían mantenernos entre los países más corruptos y pobres del planeta. Lo mejor de toda la jornada es que no me sorprendería encontrarme de fiscal y en facha de desempleado al mismo Dios.
Leopoldo Villalta López
HÉROES DE LA PATRIA
Este 14 de septiembre se conmemoró el 155 aniversario de la gloriosa Batalla de San Jacinto, batalla en la cual un puñado de valientes nicaragüenses defendió nuestra patria de las garras de los filibusteros al mando de William Walker y Byron Cole, filibusteros que fueron traídos a nuestro país por grupos con intereses propios y mezquinos y no por los intereses de la patria. Como jinotegano quiero honrar la memoria y la valentía de nuestro coronel Patricio Centeno, quien durante la Batalla de San Jacinto fue el segundo al mando de las tropas nicaragüenses de nuestro valiente y glorioso general José Dolores Estrada. Desde este pequeño homenaje a nuestro Patricio Centeno, Héroe Nacional de la Batalla de San Jacinto, elevo mi propuesta a las autoridades del municipio y departamento de Jinotega a elevar un monumento a su memoria y de la de nuestro Héroe Nacional, Benjamín Zeledón Rodríguez.
Es lamentable que los estudiantes de ahora y los jóvenes no conozcan nada o casi nada sobre la Batalla de San Jacinto, lo que indica entonces que nuestra juventud no conoce de la lucha de nuestros héroes y nación que no conoce su historia es nación que tiende a caer en manos de los nuevos filibusteros cristianos, socialistas y solidarios del siglo XXI quienes en los años ochenta también invadieron nuestra patria de filibusteros soviéticos, cubanos, libios y de otras naciones del bloque comunista.
En esta fecha (14 de septiembre) era importante también recordar y homenajear a los miles y miles de nicaragüenses que desde la vía cívica y armada han defendido la libertad, la paz y la democracia de Nicaragua, de las garras del comunismo internacional.
Máximo M. Castillo
IGUALDAD DE DERECHOS
Un día, mi nieto de quinto grado de primaria, llegó del colegio y me dijo que los estaban obligando a tejer, y al preguntarle si le gusta realizar esa tarea, me respondió que no, pero que si no lo hace su promedio bajará y tiene que hacerlo. Hablé con su profesora y me dijo que esa actividad está dentro del pénsum, por “la igualdad entre hombres y mujeres”.
No soy machista y respeto los derechos humanos de hombres y mujeres, pero no entiendo por qué el afán del ministerio en obligar a los varoncitos a tejer florcitas y pajaritos, lo cual ha sido siempre una actividad propia de mujeres, muy linda por cierto. ¿Por qué no ponen a los varoncitos a tejer canastos, sombreros, sillas o cualquier otro objeto útil, actividad que históricamente han realizado hombres y mujeres en todo el mundo? La igualdad entre hombres y mujeres debe entenderse de otra manera, que no es otra más que la igualdad de derechos, con lo cual, desde que tuve uso de razón, estuve de acuerdo, a pesar de que en aquellos tiempos los derechos de las mujeres eran injustamente limitados.
No me opongo a que un niño teja florcitas, siempre y cuando le guste, pero no estimo correcto obligarlos a todos a realizar esa actividad, dizque por la igualdad entre hombres y mujeres, como tampoco me opongo a que una mujer se dedique a limpiar manjoles, a destazar en el rastro municipal, a barrer las calles y cualquiera otra actividad muy propia de los hombres. El Ministerio de Educación debería ser más cuidadoso en cuanto a las actividades que varones y mujeres realicen en los centros educativos, pues como deben saberlo, hay actividades que desvían la conducta humana y no deberían ser los autores de dicho fenómeno en nuestra niñez, a menos que la desviación sea para favorecerlos, pues, como lo define el diccionario de la Real Academia de la Lengua Española, desviación es “la tendencia o hábito anormal en el comportamiento de alguien”.
Ramón Pineda
SOBRE LA CLASE MEDIA EN NICARAGUA
Es impresionante cómo algunas personas pretenden acorralar y/o acomodar a la clase media nicaragüense en un foco político determinista. Cómo la han manipulado políticamente expresando que los nicaragüenses no tenemos “clase media”. Esta nunca ha sido un estorbo para ningún gobernante, ni ha obedecido a ellos, ni es un ente político, aunque cierto sector se pliega de uno a otro lado de las ideologías existentes, lo cual están en su derecho.
En el tiempo de la dictadura de los Somoza la clase media nunca se colocó bajo la sombra del dictador, lo que sucedió fue que esa dictadura usó a la clase media atrayendo a cierto sector de profesionales, técnicos calificados, comerciantes por su conveniencia y capacidad. Nuestra clase media siempre ha existido y sobrevivido sin necesidad de ningún gobierno. La existencia de multiplicidad de profesionales, comerciantes de todo tipo y que no dependen de nadie únicamente de sus esfuerzos de superación, en cambio el capital es “explotador”, es posible que debido a ello se ha visto estancada, por muchos factores sociales, políticos y económicos y por el fenómeno que la mayoría de los profesionales, técnicos calificados están en el desempleo o subempleo por la inmensa cantidad que se han graduado en las universidades y desatendido por las clases políticas actuales.
No existe generación perdida, sino incomprendida y es despreciativo decir: “Los profesionales pasaron a ser obreros con títulos, la clase media desapareció y la sociedad fue dividida en ricos y pobres”. Incluso, puede desaparecer la clase capitalista, pero los capitalistas no y la clase media tampoco. El hecho que a un profesional ahora se le haga difícil adquirir un vehículo, una vivienda, un buen trabajo y en las ciudades los abogados, médicos, ingenieros, maestros, y etc., se han proliferado, significa que la población ahora tiene oferta y demanda donde acudir para su “beneficio”, pero no significa que no tenga clase media. ¿La clase media tiene partido político, como la clase capitalista y pobres? ¿Será que la clase media va a definir el voto de las elecciones del 6 de noviembre de 2011 conjuntamente con la clase trabajadora? No hay que menospreciar ni pretender hacerla desaparecer, está vigente en Nicaragua, en Latinoamérica y el mundo y puede tal vez estar “empobrecida”, pero no significa que ha desaparecido o está en vías de desaparición, porque es el punto de equilibrio social.
Bayardo Quinto Núñez