Por Gisella Canales y Gloria Ruiz
El sector avícola rechaza la medida tomada por el Gobierno de abrir las puertas para la importación de 1,150 toneladas de carne de pollo, pues los costos de producción han forzado al ajuste realizado en días pasados.
1.47 dólares es el precio promedio en Guatemala.
1.23 dólares aproximadamente cuesta la libra de pollo en El Salvador.
1.17 dólares es el valor aproximado en Honduras de cada libra de carne de pollo, según el gremio nicaragüense.
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Donald Tuckler, director ejecutivo de la Asociación Nacional de Avicultores y Productores de Alimentos (Anapa), indicó que el ajuste se dio porque “la realidad de los costos de producción es imponente”, y se debía realizar.
Pese a esto, sostiene, en Nicaragua se sigue vendiendo el pollo más barato de Centroamérica.
Ejemplificó que el año pasado el precio de la tonelada métrica de maíz amarillo —usado para alimentar a las aves— era inferior a los 200 dólares, mientras que ahora ronda los 375 dólares.
La estructura de costos que deben enfrentar las empresas avícolas es del conocimiento de las autoridades del Gobierno desde hace semanas y sabían que era necesario ajustar el precio, entre 2 y 2.50 córdobas por libra, sostuvo.
Tuckler indicó que se requería paciencia por parte del Gobierno para ver la respuesta del mercado al nuevo precio, tal como ellos lo han solicitado, pero el poder ejecutivo se adelantó y en respuesta autorizó la importación de pollo.
CON RESERVAS
Los comerciantes de pollo de los mercados dudan de la rentabilidad del pollo que será importado en unos 10 días desde Estados Unidos.
Hay comerciantes que temen que el pollo que ingrese a los mercados sea de baja calidad, amarillo y no blanco como el producto nacional, lo que ocasionaría desconfianza del consumidor.
También existe desacuerdo por la rentabilidad de la pieza, pues la importación del contingente requerirá una inversión de 1.5 millones de dólares, y será solo de pierna con muslo.
Los comerciantes coinciden en que será el consumidor el que decidirá cuál producto les resulta mejor, pues el precio y calidad serán distintos.
Juan Caldera, distribuidor de pollo, dijo que estaban dispuestos a negociar con las industrias avícolas, pero señaló que “no hay ambiente para negociar”.