El Estado de Nicaragua volvió a quedar restringido de acceder a las discusiones en la Organización Internacional del Café (OIC), debido al incumplimiento del pago de la cuota que debe hacer el país como socio de la organización.
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Para el gremio cafetalero nacional esta nueva falta del Gobierno además de ser “una vergüenza”, tendría consecuencias graves por el riesgo de quedar fuera de proyectos de desarrollo regional de la caficultura, que se impulsan en el marco de la OIC.
La deuda pendiente se calcula cerca de los 200 mil dólares en conceptos de cuotas atrasadas. No es la primera vez que Nicaragua cae en mora con la OIC.
Henry Hüeck, presidente de Ramacafé, señala que todos los gobiernos anteriores en algún momento han incumplido la cuota. Pero afirma que es entre 2006 y 2007 que el problema se ha complicado, ya que el resto de países miembros de la OIC han presionado para que “se castigue” a Nicaragua por esta falla.
Hüeck reclama que ante la insolvencia administrativa que enfrenta el Consejo Nacional de Café (Conacafe) “se ha desentendido de arreglar las cosas con la OIC y ya tiene consecuencias porque nos quedamos prácticamente sin voz y voto en las negociaciones” en la organización.
Esto también preocupa a José Ángel Buitrago, presidente de la Asociación de Exportadores de Café de Nicaragua (Excan).
En la OIC —dice— convergen una serie de programas de cooperación con otros organismos como el Fondo Común de Productos Básicos, que impulsan tecnología y fondos dirigidos a los productores, “y lamentablemente los nicaragüenses no estamos siendo candidatos por incumplir nuestras obligaciones”.
Ramacafé y Excan critican que aún cuando el café es el principal rubro de exportación del país, se desatiendan los problemas del sector.
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