LA HABANA/AFP
El Gobierno de Cuba consideró este miércoles «insuficiente» y «limitada» la flexibilización sobre viajes y remesas aprobada por el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, y le pidió levantar «sin más demora» el embargo que Washington aplica contra la isla desde 1962.
«La autorización de viajes, las remesas y el permiso a aeropuertos» estadounidenses para organizar «vuelos» a la isla, «son muy insuficientes y tienen un carácter sumamente limitado», dijo el vicecanciller cubano Abelardo Moreno, al divulgar el informe que Cuba presentará ante la Asamblea General de la ONU el 25 de octubre.
Moreno afirmó que Washington «continúa aferrado a condicionamientos y exigencias injerencistas inaceptables» y pidió a Obama acabar «unilateralmente» y «sin más demora» el embargo, que según el informe deja a Cuba pérdidas por «104.000 millones de dólares» en medio siglo.
Obama dijo el lunes en Washington que mantendrá la política de facilitar el envío de remesas y de viajes de cubanoamericanos a la isla, que adoptó tras asumir el poder, pero reclama «gestos» de La Habana en derechos humanos y democracia para levantar el embargo.
No obstante, Moreno criticó que Obama mantenga «intacta» la prohibición a los estadounidenses de viajar a Cuba, vigente en medio siglo excepto en un breve periodo bajo la presidencia de Jimmy Carter, a fines de los años 1970.
«El presidente de Estados Unidos tiene la capacidad para incrementar notablemente» las «categorías de norteamericanos que podrían visitar Cuba», lo que «entrañaría un beneficio» para ambos países, añadió, al referirse a que sólo se autorizan viajes a académicos, deportistas, religiosos o artistas con permiso especial.
Asimismo, denunció que Estados Unidos mantiene un verdadero «acoso a las empresas cubanas e impone multas millonarias» a las extranjeras que negocian con la isla.
Cuba considera el embargo el principal obstáculo para normalizar relaciones con Estados Unidos, crispadas en el último tiempo por el encarcelamiento hace 13 años de cinco agentes cubanos en Miami bajo cargos de espionaje, y el arresto en 2009 y condena a 15 años de cárcel de un contratista norteamericano también acusado de espía.
En ese sentido, Moreno declinó contestar preguntas de la prensa sobre el viaje a Cuba del exgobernador de Nuevo México, Bill Richardson, quien anunció el martes a la prensa en La Habana que regresaba «decepcionado», porque las autoridades cubanas le negaron ver al contratista Alan Gross o abordar el tema.
El arresto de Gross en 2009 terminó con un breve período de distensión política entre ambos países -sin relaciones desde 1961-, iniciado con la llegada de Obama a la Casa Blanca.