A propósito de las grandes inversiones que en materia turística se están haciendo en Nicaragua, como “Guacalito de la Isla” por ejemplo, es necesario mencionar que nuestro país necesita para desarrollarse más en el campo turístico una serie de políticas que fomenten, mantengan y aumenten considerablemente tal actividad económica. A continuación menciono algunas.
Seguridad Jurídica o Legal. Al inversionista extranjero o nacional se le debe brindar dicha seguridad para evitar ulteriores problemas de tráfico de tierras. Conviene fomentar la inversión segura a través de leyes justas y políticas públicas pertinentes. El Estado debe ser garante en tales casos.
Seguridad Ciudadana. Nicaragua, últimamente, se ha vendido como el país más seguro del área, porque hay una tasa de 13 homicidios por cada 100 mil habitantes que es aceptable en comparación a otros países donde la misma es superior a los 50 o 60 homicidios. Al turista se le debe proteger, pero —ojo—, también no podemos descuidar a nuestra población vulnerable para evitar delitos como prostitución infantil, trata de personas, etcétera, por lo que es necesario más policía turística y mayor seguridad en fronteras, aeropuertos y ciudades y/o centros turísticos en general.
Profesionalización turística. El Estado en contubernio con la empresa privada y/o Cámara de Turismo deben crear programas especializados en la materia. El turismo como actividad económica y/o comercial, es amplio y requiere de profesionales especializados en sus ramas; por ejemplo: marketing, guías turísticos, tecnología, gerencia de servicios turísticos, entre otros. Si queremos atraer turistas con mayores ingresos económicos, hay que invertir más, porque dicho turista es más exigente.
Las políticas anteriores son algunas de las muchas que se necesitan para alcanzar un desarrollo integral en la rama. Hay que sumar la construcción de otro aeropuerto internacional; la construcción, mejora y mantenimiento de carreteras a sitios con potenciales turísticos inmensos; el aumento de la oferta hotelera en los municipios del país con mayor afluencia de turistas como León, Granada, Masaya, Rivas, etcétera.
Nicaragua, con sus 130 mil kilómetros cuadrados de extensión, de los cuales más de 10 mil corresponden a cuerpos de agua, con litorales o costas en el Pacífico y el Atlántico que suman casi los mil kilómetros de longitud, con sus islas, cayos, isletas, reservas de biósfera, bosques tropicales, volcanes, biodiversidad acuática y/o terrestre, ciudades coloniales, patrimonios culturales de la humanidad, tradiciones y expresiones folclóricas únicas en el mundo, su hospitalidad, entre otras, es sin duda un país con un potencial turístico envidiable sobre todo por algunos “vecinos australes”.
Por eso hay que incentivar a la sociedad en general a cuidar de nuestra naturaleza y a invertir y explotar nuestros recursos sosteniblemente. El desarrollo turístico se puede lograr consensuando y aplicando las políticas antes mencionadas y así lograremos un desarrollo socio-económico integral. El autor es abogado.
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