Luz y sombra de la Carta Democrática Interamericana

Este domingo 11 de septiembre se conmemora el décimo aniversario de la Carta Democrática Interamericana, aprobada en Lima, Perú, en el vigésimo octavo (28) período de sesiones de la Asamblea General de la OEA.

El principio y sentido esencial de la Carta Democrática Interamericana lo resume su artículo primero, en el cual se proclama y confirma que “los pueblos de América tienen derecho a la democracia y sus gobiernos la obligación de promoverla y defenderla. La democracia es esencial para el desarrollo social, político y económico de los pueblos de las Américas”. Establece también la Carta, en su artículo 4, que aparte de las elecciones libres son componentes esenciales de la democracia “la transparencia de las actividades gubernamentales, la probidad, la responsabilidad de los gobiernos en la gestión pública, el respeto por los derechos sociales y la libertad de expresión y de prensa”. Y agrega con meridiana claridad que “la subordinación constitucional de todas las instituciones del Estado a la autoridad civil legalmente constituida y el respeto al Estado de derecho de todas las entidades y sectores de la sociedad son igualmente fundamentales para la democracia”.

En consecuencia con esos principios, la Carta Democrática Interamericana prevé que la OEA debe ejecutar las medidas que sean pertinentes “en caso de que en un Estado Miembro se produzca una alteración del orden constitucional que afecte gravemente su orden democrático”. Lo cual se refiere no solo al tradicional golpe militar de Estado sino también a la alteración de la institucionalidad democrática, la constitucionalidad y el Estado de Derecho que se haga desde el mismo gobierno.

Desde la perspectiva del derecho internacional y de la doctrina democrática y de derechos humanos, la Carta Interamericana de la OEA representa un gran paso adelante, es como una luz que resplandece en las Américas y en su mayoría los gobiernos del hemisferio occidental respetan sus principios y cumplen sus mandatos. Sin embargo, la credibilidad de la Carta Democrática es ensombrecida en aquellos países donde los gobernantes irrespetan sus principios y violan de manera impune y descarada las normas básicas de la democracia.

Nos referimos a los países miembros de la alianza internacional de regímenes autoritarios conocida como Alba, pero sobre todo a Nicaragua, donde Daniel Ortega fue elegido democráticamente pero en el ejercicio del poder ha suprimido la división e independencia de los poderes estatales, ha socavado el Estado de Derecho, viola la Constitución y las leyes de manera deliberada y sistemática, gobierna por decreto, atropella los derechos humanos y las libertades de los ciudadanos.

De hecho Daniel Ortega ha asestado un golpe de Estado que vulnera la Carta Democrática Interamericana de la OEA, la cual sin embargo no hace nada para obligarlo a respetar y cumplir ese solemne compromiso de derecho internacional que fue adoptado hace diez años.

COMENTARIOS

  1. Juan PuebloBKCC
    Hace 15 años

    Gracias don Luis Sánchez Sancho: por su Editorial de hoy, Luz y sombra de la Carta Democrática Interaméricana. La ONU sus Organismos y los países genuinamente democráticos que son mayoría, deben revisar El Por Qué de la OEA, para que su Secretario General ignore los abusos y atropellos de los países con regímenes Dictatoriales Totalitarios que no respetan los Derechos Humanos y protegen A los países con regímenes de izquierda extrama que destruyen sus países como el Grupo ALBA.

  2. fernando
    Hace 15 años

    Nada bueno puede salir del ministerio de colonias de EU (OEA) porque no fue inventado para que beneficiara a nuestros pueblos, sino que para consolidar ha hegemonía gringa en el continente, pero es interesante la parte en que el texto proporcionado por el autor menciona la subordinación de la constitución a la sociedad civil legalmente constituida. Estoy totalmente de acuerdo con eso puesto que es lo que se busca con los CPC que han sido objeto de tantos ataques. Daniel 4-ever

  3. EL HUECO DE LA DEMOCRACIA
    Hace 15 años

    Ya Insulzo lo dijo claramente: la OEA, según él, no tiene porqué entrometerse en los problemas de los nicas. Pero el problema es esa repugnante democracia. La democracia es un sepulcro blanqueado, es un término hueco que tiene el significado que le quiera dar quién tiene el sartén por el mango. Por eso existe la democracia cubana, o la del Alba, o la orteguaca. Si hay que llamar a las cosas por su nombre, talvez en vez de hablar de democracia deberíamos hablar simplemente de equidad.

  4. anti-dictador
    Hace 15 años

    tipico de los totalitarios Sandinistas leer solo la parte del texto que les conviene. Verdad Fernandito??tambien tipico de los Sandinistas atacar de oligarcas (ya no burguese porque eso son ellos) y agentes del imperio. La «subordinacion» de la que habla el texto no es de la Constitucion que es la ley suprema de la Nacion, si no de las «instituciones del Estado para con la sociedad civil.» y eso no se refiere solo a los CPC ignorante… si no a toda la sociedad civil Sandinista y no Sandinista

  5. Gueguense
    Hace 15 años

    Fernando y tu nueva versión de Somoza for ever:

    Los CPC o cpsapos como les dice el pueblo, no son autoridad legalmente constituidas, son solamente represores de las libertades del pueblo y abusadores del poder.

    Son lo que fueron para la dictadura de Duvalier en Haiti en los años 70s: Los Tontons Macutes (paramilitares partidarios del regimen politico del dictador)

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí