Había un proverbio muy popular que decía: “Europa es Alemania”. Con el tiempo se fue actualizando hasta quedar en la expresión, “Alemania es Europea”.
La antigua Germania es ahora la primera exportadora comunitaria y la segunda del mundo, donde se produce desde el botón de una camisa hasta la monumental máquina perforadora que hizo posible el viejo sueño napoleónico del túnel del Canal de la Mancha, entre Francia e Inglaterra bajo las aguas del Atlántico.
Al correr el tiempo se creó la Unión Europea, visión de dos grandes del siglo XX, Konrad Adenauer y Charles De Gaulle, hombres de dimensiones extraordinarias, el uno primer canciller de la Alemania de la postguerra y el otro, presidente de Francia. Al destino y una entrañable amistad agregaron el pensamiento y la creación de un futuro y bien organizado Mercado Común Europeo, donde la economía, la producción y el consumo más el comercio exterior, serían el quehacer común de más de 25 naciones trabajando al unísono para compartir y ofrecer una amplia gama de prosperidad.
Así, en aquella Alemania tan duramente castigada, donde solo cabía una piedra sobre otra, surge una transformación en la que el invento y la innovación caminan de la mano. Se desarrollaron incontables productos industriales. Renació el duro acero Krupp y en años recientes el diseño y producción del Air Bus-380, el avión más grande del planeta y brillante fruto de la nueva tecnología alemana. Ha sido la voluntad de un pueblo indoblegable en un país donde nadie duerme más de siete horas al día, donde la “T” de trabajar se escribe con mayúscula y la poesía, la literatura y la música son una ciencia del pensamiento. Es una nación que circula paralelamente con sus líderes en donde las huelgas, los motines y los paros industriales son peor que un pecado mortal.
En cuanto a generosidad y colaboración de sus deberes internacionales, Alemania es miembro desde 1973 de la Organización de Naciones Unidas (ONU) fundada en San Francisco en 1945. Alemania, después de contribuir con una cuota anual de membresía, ofrece voluntariamente 170 millones de dólares al presupuesto anual de la institución. Además como país miembro y fundador de la Comunidad Económica Europea, es el país que más aporta anualmente con 70 mil millones de Euros (unos cien mil millones de dólares). El comercio exterior ha obtenido su mayor cifra en los últimos 10 años, los empresarios alemanes lo dicen: “la economía está de fiesta”. actualmente construye en Shanghái la fábrica de automóviles más grande del mundo, que producirán un millón de carros al año. Alemania y sus 16 Länder o Estados Federados celebran su unificación, 45 años después de la Segunda Guerra Mundial, cuando aquel 3 de octubre de 1990 se proclama la Alemania Unida en el Reichtag y la Puerta de Brandemburgo, con su romana Cuadriga señalándole el rumbo, junto a la eterna coqueta, la admirada Unter den Linden Alle.
Ahora todo es historia, recuerdos que permanecen con el ejemplo, cuando se me viene a la memoria unas palabras que leí no sé donde, pero que no puedo olvidar: “el pasado sigue siendo el prólogo de la historia por venir”.
El autor es diplomático retirado
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