Por Lucía Navas
El sector privado nicaragüense ratificó su posición de que el próximo Gobierno debe alcanzar un nuevo programa económico con el Fondo Monetario Internacional (FMI).
Uno de los temas que deberán abordarse son los ajustes salariales, sobre lo cual “se debe ser muy cuidadoso”, considera José Adán Aguerri, presidente del Consejo Superior de la Empresa Privada (Cosep), quien el martes se reunió con la delegación del Fondo que se encuentra en Managua para realizar la séptima y última revisión del programa vigente desde 2007 y que termina este año.
Aguerri dice que como sector empresarial esperan que los incrementos salariales correspondan a la realidad económica y que no afecten la estabilidad de las empresas.
Este año, en el seno de la Comisión Nacional del Salario Mínimo, la paga mínima se ajustó en un 13 por ciento. En ese sentido, el salario mínimo promedio nacional ascendió a poco más de 2,800 córdobas al mes, aunque el costo de la canasta básica mensual para una familia de seis personas es de 9,861 córdobas, según el gubernamental Instituto de Información de Desarrollo (Inide).
“Estamos conscientes que hoy por hoy Nicaragua necesita de la cooperación de los organismos multilaterales, de la necesidad de seguir atrayendo inversión y eso nos lo garantiza un programa con el Fondo Monetario”, afirma Aguerri.
Pero el Cosep reclama que se tomen en cuenta sus propuestas sobre las políticas que están negociando el FMI y el Gobierno, que incluyen las reformas tributarias y de seguro social, así como medidas en el ámbito energético y salarial.
Aguerri no quiso ampliar la propuesta salarial que tienen para el 2012.
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