Ahora la jefa de Policía también es de facto

Desde el lunes de esta semana, la comisionada general Aminta Granera es directora general de facto de la Policía, la cual se sigue llamando nacional pero poco a poco está volviendo a ser partidista, sandinista y orteguista.

Se ha dicho y demostrado muchas veces en los últimos días, que la ley establece el período improrrogable de cinco años para el Director General de la Policía, después del cual obligatoriamente debe ir a retiro. Así lo consigna de manera expresa la Ley 228 (Ley de la Policía Nacional), en su artículo 88, y no es cierto que por estar la institución policial sometida a la autoridad civil del Presidente de la República, según lo dispone el artículo 97 de la Constitución, Daniel Ortega tiene la facultad legal de prorrogar mediante decreto el período de la señora Granera.

Por muy presidente que sea Ortega, no puede disponer sobre los asuntos del Estado según le venga en gana o se lo dicte su talante dictatorial. Por el contrario, el Presidente primero que ningún otro nicaragüense está obligado a actuar de acuerdo con la Constitución y las leyes. Esto es lo que ordena la Constitución en su artículo 150, al establecer como primera atribución del Presidente de la República: “Cumplir la Constitución Política y las leyes, y hacer que los funcionarios bajo su dependencia también las cumplan”. Y para que no quede duda, el artículo 183 de la Constitución agrega que “Ningún poder del Estado, organismo de gobierno o funcionario tendrá otra autoridad, facultad o jurisdicción que las que le confiere la Constitución Política y las leyes de la República”.

Como hemos señalado en otra ocasión, si Daniel Ortega se siente cómodo con la señora Granera como jefa de la Policía y ella le está sirviendo muy bien para avanzar en su proyecto político y personal, perfectamente hubiera podido mantenerla en el cargo sin violar la Constitución y la Ley 228. Solo tenía que proponer una reforma del artículo 88 de la Ley de la Policía Nacional, que la bancada sandinista y sus complacientes asociados en la Asamblea Nacional hubieran aprobado rápidamente.

Sin embargo Ortega prefirió atropellar una vez más la Carta Magna, significativamente en la misma fecha que se celebra el Día de la Constitución, al prorrogar ilegalmente el período de Granera y convertirla en directora general de facto de la Policía de Nicaragua. Y sin duda que lo hizo así para satisfacer su ego de caudillo, para demostrar que maneja el Gobierno como quiere, no como mandan la Constitución y las leyes, y que no hay nada que lo pueda detener en su propósito de imponer una nueva dictadura.

Pero al menos con este burdo atropello a la Constitución y la ley, a la institucionalidad y al Estado de Derecho, ha caído al suelo otra careta y se ha derrumbado otro ídolo con pies de barro, en este raro país donde según las encuestas los jefes de los cuerpos represivos tienen más aceptación que los líderes religiosos y son más admirados que los referentes morales de la sociedad.

COMENTARIOS

  1. Edgardo Jose
    Hace 15 años

    En los asuntos internos de la Pol. y del Ejercito, el presidente no debe estar involucrado, como son los movimientos y ascensos, para eso, el jefe supremo de la pol. es el ministerio de gobernacion y el del ejercito, el ministerio de defensa. sino, que pito tocan estos?
    Lo que pasa que la Amint dice que el presidente es el jefe supremo de la pol. y no llo es, ella lo hace por conveniencia. Que pensaran sus compañeros oficiales que quedaron entrampados y no pueden subir?

  2. Edgardo Jose
    Hace 15 años

    Doña Aminta conoce a perfeccion la constitucio de Nic. y sabe que la policia ni el ejercito, estan al servicio del presidente, El presidente es el jefe de las fuerzas armadas como tal, y puede invocar su autoridad en casos especiales, como desastres naturales, provocacion de guerra con otro pais, por ejemplo, pero no como jefe suspremo de la pol. o del Ejercito, eso no lo dice la constitucion. para eso hay jefes inmediatos.

  3. J.M. Fajardo C.
    Hace 15 años

    A nadie parece importar el respeto de nuestra constitución política, el estado de derecho, el orden democrático instituido. Todos (poderes e instituciones del estado, partidos políticos, sociedad civil organizada, candidatos,) van en pos del interés egoísta y vivir o seguir viviendo como sanguijuelas del presupuesto nacional. En cuanto al autócrata Presidente Ortega; como todo cromañón, solo puede gobernar como un déspota y a sus lacayos no les importa con tal de compartir un poco de

  4. HFZP
    Hace 15 años

    Excelente articulo, felicidades. Muy buena ilustración de otro ídolo con pies de barro de este estado neodictatorial; por cierto, los sandinistas orteguistas (incluyendo la policia) idolatran a Ortega (lo adoran) pero no se dan cuentan que éste representa el mal, ó será que estos son parte del mal?. Por otro lado, Nada nuevo en las acciones del ciudadano presidente bachi Ortega; él manda, esa es la ley! Pero existe uno superior a él, al cuál va a presentar cuentas y, posiblemente, pronto

  5. armando lopez
    Hace 15 años

    Vulevo a decir (Ahora la jefa de Policía también es de facto)que esperan para impugnar una violacion mas. Podria la prensa poner en primera pagina la direccion electronica de estas personas
    e-mail
    Para poder los que vivimos fuera de nicargua preguntarles directamenta a esto ilegales funcionarios porque aceptan estas ilegalidades, Ya que nadie les pregunta directamente. Si tenemos que pagar por hacer estas preguntas puedes lo haremos. gracias desde USA

  6. guillermo ayerdis berrios
    Hace 15 años

    Todo esto no es de extranar, eso ya se sabia, que esta ex-piricuaca, ex miembro de la nefasta seguridad del estado de los 80,s iba a ser re-electa por Ortega, y la pruba de todo esto es la sistematica violacion a la constitucion y las leyes de la republica que ha venido cometiendo el comandante 35%, ….de quien sabe que instituto de managua, porque en los 60,s no aceptaban en los colegios o institutos, a … como este tal …. todos esos policias son … de Ortega. BASTA YA.

  7. Mariner69
    Hace 15 años

    El lema de esta Sra. es y ha sido siempre «Lo que me mande mi comandante» y lo más asombroso es que, hay gente en Nicaragua que todavía la cree «honesta» servidora del pueblo y de la patria. Por otro lado, en Nicaragua, los cargos de todos los estamentos de poder son de hecho vitalicios así que no me vengan con leyes, artículos, legalidades que, hace tiempo dejaron de existir. Somos un pueblo cobarde y miserable y tenemos lo que nos merecemos.

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