Por Gerald Hernández
El lanzador rivense Erasmo Ramírez, quien ha emergido como un prospecto de primer orden de los Marineros de Seattle, arribó ayer al país con mucho entusiasmo y cargado de ilusiones, después de un gran año en las Ligas Menores con los Marineros de Seattle.
“Estoy alegre porque logré iniciar en Doble A y con un trabajo consistente me invitaron al Juego de las Estrellas. Después me promovieron a Triple A, en donde comencé bien, pero luego que tocó lanzar en estadios en los cuales corre mucho la bola, pero aún en esas salidas malas gané experiencia”, señala el derecho de 21 años.
Erasmo se repuso a un mal momento y cerró bien con Tacoma en Triple A, e incluso era considerado uno de los principales candidatos para subir a las Grandes Ligas.
“Me dijeron es que sí sigo trabajando así, las Grandes Ligas no están lejos. Todo depende de la consistencia que demuestre, el enfocarme en el sitio que estoy y pensar que en donde esté jugando son mis Ligas Mayores en ese momento”, dijo Ramírez.
El rivense estará un mes en el país y luego sale rumbo a la Liga de Beisbol Profesional de Venezuela.
“En Venezuela espero aprender mucho porque a esa liga llegan muchos jugadores de Doble A, Triple A y big leaguers. Aunque solamente voy a lanzar seis partidos con los Cardenales de Lara, me quedo en ese país entrenando en el campamento de los Marineros para llegar listo al spring training del próximo año”, declaró Ramírez.
Apoyado en una bola rápida que ha crecido hasta las 96 MPH y con una extraordinario localización de todos sus pitcheos (recta, curva, cambio y slider), Erasmo se perfila como el próximo big leaguer nica.
“Si no me subieron a Grandes Ligas es porque (los Marineros de Seattle) consideran que me falta algo. El próximo año voy a trabajar en ese ‘algo’ para demostrarles que estoy listo para subir” Erasmo Ramírez, Marineros LA PRENSA/MIGUEL LORÍO
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