Por Pablo Fletes
El combate entre José “El Pollo” Aguilar y Eleázar Quezada, organizado el sábado en el gimnasio Alexis Argüello, de Managua, fue uno de los más intensos que se han realizado este año en el boxeo profesional nicaragüense.
Aguilar se mantuvo como campeón nacional mínimo y demostró una llamativa mejoría en esta revancha ante Quezada, quien lo había derrotado por la vía rápida en la pelea anterior.
Sin embargo, el chavalo Jimmy Aburto fue de los púgiles que más llamó a atención porque aún cortado, con un profundo sangrado en la parte del cuero cabelludo, logró forzar un empate con el experimentado Michael Carrero.
Aburto, ahora invicto en 11 combates, chocó cabezas con Carrero en apenas el primer round, y aunque lo mandó a la lona al final del asalto con una derecha al rostro, la caída fue invalidada porque el golpe llegó después del campanazo.
Aburto se debilitó por el fuerte sangrado en la cabeza, pero se mantuvo en pie, se fajó y en medio de la falta de visión en su ojo izquierdo, parecía en ruta a una victoria por la mínima ante Carrero.
No obstante, los jueces finalmente decretaron un empate, en una velada que también se dieron otros dos.
Con el resultado del sábado ante Carrero, Aburto quedó con récord de 10-0-1, 5 nocauts, pero a sus 19 años se mantiene con un futuro prometedor en el boxeo nicaragüense.
Ver en la versión impresa las páginas: 11 B