Por Lucía Navas
Cada año en las fincas ganaderas de Nicaragua se deberían estar marcando o “chapeando” a medio millón de terneros, para seguir su ruta de crecimiento hasta que sean llevados a las plantas procesadoras para el destace.
Pero según la Federación de Asociaciones Ganaderas de Nicaragua (Faganic), actualmente solo 200 mil reses están “chapeadas” en 3,000 fincas ganaderas que ya están certificadas dentro del programa nacional de trazabilidad.
Para Solón Guerrero, presidente de Faganic, el proceso de rastreo de las reses “va lento”, tomando en cuenta que el hato nacional se calcula es seis millones de reses.
“El ganadero debe invertir siete dólares por ganado para darle todo el rastreo y poder llevarlo al sacrificio para la exportación. Esa inversión debe ser compartida con el Gobierno”, afirma.
La trazabilidad del ganado es exigida por los mercados internacionales. Nicaragua obtuvo entre enero y agosto 273 millones de dólares por exportaciones de carne, 16 por ciento más que en el mismo periodo de 2010.
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