Por Ramón H. Potosme
Las gigantescas fumarolas de la vieja planta de San Jacinto Tizate morirán en el 2012, cuando culmine la segunda fase del proyecto geotérmico que generaría 76 megavatios, aproximadamente.
Esto representa el 25 por ciento de la energía que se produce en el país.
Por lo pronto, la ampliación de la planta geotérmica generará en diciembre 46 megavatios, 36 de ellos con nueva tecnología japonesa. La vieja planta sería sustituida por otras más modernas que condensan el vapor de agua que sale de las profundidades de la zona volcánica.
El proyecto es ejecutado por la empresa Polaris Energy Nicaragua S.A. e invertirá 400 millones de dólares. Según José Antonio Rodríguez, gerente general del proyecto, la zona en concesión tiene un potencial de 100 megavatios adicionales.
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