Por Lucydalia Baca C.
Pese a las especulaciones surgidas a nivel internacional sobre la posible llegada del dictador libio Muamar Gadafi al continente americano, exdiplomáticos nicaragüenses descartan esta posibilidad, por considerar que bajo las circunstancias que vive aquel país sería imposible hacer el viaje sin ser capturado.
Los supuestos lazos de “amistad” o de “conveniencia política” que aparentemente unen al exdictador libio con los presidentes de Venezuela Hugo Chávez y de Nicaragua Daniel Ortega; y el hecho de que sus gobiernos sean de los pocos que siguen respaldándolo, han hecho que estos países se conviertan en posibles destinos de refugio para el dictador.
En varias ocasiones condenó los ataques de las fuerzas aliadas contra objetivos en Libia y los atribuyó al interés del “imperio” por adueñarse de los recursos petroleros de ese país.
Además, hace algunos meses propuso que el excanciller Miguel D’Escoto representara al gobierno de Gadafi ante la Organización de Naciones Unidas(ONU). Por problemas de visa de D’Escoto la oferta no pudo concretarse.
Desde la debacle del régimen el domingo por la noche, ni Ortega ni ningún funcionario de cancillería se pronunciaron sobre el tema. Ayer el mandatario ignoró la situación durante un acto público.
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Sin embargo, el excanciller y actual candidato a vicepresidente por el Partido Liberal Constitucionalista (PLC), Francisco Aguirre, considera improbable que Gadafi logre trasladarse hasta estas tierras sin antes ser capturado por las fuerzas rebeldes que han tomado el control de Libia; o por los aliados de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) que desde hace meses lideran una fuerza internacional que lucha contra su régimen.
TRES POSIBILIDADES
Además, considera que por “logística” es improbable que elija Nicaragua como destino. Por el contrario, estima que los escenarios que pueden presentarse son tres:
El primero es que muera, como expresó en reiteradas ocasiones defendiendo su posición.
El segundo, ser capturado por las fuerzas rebeldes y entregado a la Corte Penal Internacional (CPI) para que lo juzgue por los delitos cometidos durante sus 42 años de mandato.
Tercero, en el mejor de los casos, que consiga un “acuerdo” que le permita buscar asilo en países vecinos como Argelia o Siria o cualquier otro del continente africano.
Aguirre espera que por el bien del país el presidente Ortega se abstenga de seguir expresando apoyo público a Gadafi, mientras el mundo celebra el fin de su dictadura.

ATRACTIVO INSUFICIENTE
El exvicecanciller y diputado del Movimiento Renovador Sandinista (MRS), Víctor Hugo Tinoco, por su parte, señala que el único atractivo que Nicaragua ofrece a Gadafi es que aún no reconoce la jurisdicción de la Corte Penal Internacional.
Estima, no obstante, que esta “ventaja” no es suficiente para que el dictador decida viajar a Nicaragua, pues su relación con el presidente Ortega en realidad nunca ha sido de amistad sino de “conveniencia” política.
Tinoco, quien fue vicecanciller durante el primer gobierno de Ortega en los ochenta, detalla que ni siquiera en aquella época fueron tan “cercanos” ya que la relación se limitó a un crédito por 100 millones de dólares que cumpliendo todos los requisitos legales, Libia le otorgó al Estado de Nicaragua.
“Aparte de eso que yo sepa nunca han habido ni grandes inversiones ni grandes relaciones”, aseguró Tinoco.
Para el diputado la opción podría ser Venezuela, ya que con el presidente Chávez —por ser ambos productores de petróleo— tiene una relación más estrecha. Aunque tampoco percibe que sea suficiente para impulsarlo a buscar refugio en ese país.
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