Por Florent Marcie
ZAUIYA, Libia/AFP
El final del régimen de Muamar Gadafi está «cerca», advierte el presidente del Consejo Nacional de Transición (CNT), el órgano político de los rebeldes libios, quienes afirman controlar toda la ciudad de Brega, en el este, y siguen avanzando hacia Trípoli, en el oeste.
Mustafa Abdeljalil, presidente del CNT, confirmó este sábado contactos con el entorno más cercano de Gadafi y estimó que el final del coronel libio «está cercano».
«Estamos en contacto con el entorno más cercano del coronel Gadafi (…). Todo demuestra que el final está muy cercano, si Dios lo quiere», declaró Abdeljalil, en rueda de prensa.
«Si Gadafi quiere abandonar el poder, queremos que lo anuncie él mismo. Pero creemos que no lo hará», declaró. «Cuento con un final catastrófico para él y para los suyos. También cuento con que deje una situación (de caos) en Trípoli. Espero equivocarme», añadió el presidente del CNT.
En previsión de los combates que se avecinan en Trípoli, el presidente del CNT llamó a los habitantes, que tienen ahora «una gran responsabilidad», a «proteger la vida y los bienes de la población», pero también «a proteger las instituciones y los bienes públicos».
«Estos bienes son propiedad de todos, cualquier destrucción nos costará muy cara», avisó Abdeljalil.
También exhortó a los combatientes rebeldes a no saquear y «a proteger y a tratar con justicia» a todos los soldados del régimen que sean hechos prisioneros o se rindan. «Todos somos libios», añadió.
Desde hace una semana los rebeldes estrecharon considerablemente el cerco en torno a Trípoli, con la toma de la ciudad de Zauiya, a unos 40 km al oeste de la capital.
Las fuerzas gubernamentales también perdieron terreno en otras dos líneas de frente, en Zliten, en el enclave costero de Misrata, y en Brega (este), ciudad petrolera cuyo control afirman haber tomado los rebeldes.
Los insurgentes también controlaban la refinería de Zauiya, única fuente de suministro de combustible y gas de la capital, según un periodista de la AFP. Esta conquista «provocará una grave crisis» en Trípoli, declaró un responsable del lugar, Mohamed el Haluj.
Paralelamente, la OTAN continuó bombardeando Trípoli el viernes, día en el que el ex número dos del régimen Abdesalem Jalud también huyó del régimen.
Las autoridades libias han restado importancia a su huida, diciendo que había abandonado la política «por voluntad propia» desde hacía bastante tiempo.
Fuentes gubernamentales libias indicaron el sábado que Abdesalem Jalud viajó a Italia. Horas antes, los insurgentes anunciaran que este dirigente apartado del poder en los años 1990 se sumaba a la rebelión.
Entretanto, miles de tripolitanos, que ya vienen soportando cortes de suministro eléctrico, intentan huir del bastión del régimen.
Más al sur, hubo enfrentamientos entre fuerzas de seguridad tunecinas y un grupo de libios armados cerca de la frontera entre los dos países, anunció a la AFP un responsable del ministerio de Defensa tunecino.