WASHINGTON/EFE
El Gobierno de EE. UU. debe reformar el sistema de visas para fomentar la competitividad de empresas que contratan a extranjeros, de manera que el país pueda surtirse de los mejores profesionales del mundo, según dos estudios divulgados ayer por la Fundación Nacional para la Política Estadounidense (NFAP).
Los extranjeros con altas destrezas laborales se enfrentan a un “sistema burocrático muy rígido” que también perjudica a los empresarios y a la competitividad global de EE. UU., aseguró el grupo.
Los informes contienen varias recomendaciones de grupos tan diversos como la Cámara de Comercio de Estados Unidos y la Conferencia de Obispos Católicos, entre otras entidades, en las que señalan que a falta de una reforma migratoria integral se pueda poner en marcha “alivios regulatorios y administrativos”.
Por ejemplo, uno de los informes señaló que, en los últimos meses, pese al compromiso de evaluar las regulaciones en vigor, las empresas han afrontado trabas que demoran proyectos u obligan a los empleadores a buscar mano de obra fuera del país.
Durante una conferencia telefónica con periodistas, el vicepresidente de Trabajo, Inmigración y Empleados de la Cámara de Comercio de EE. UU., Randel K. Johnson, dijo que su grupo promueve “las reformas normativas y políticas en las agencias federales correspondientes” para cambiar la situación por la vía administrativa.
Una de las quejas de estos grupos es la lentitud en los trámites para la aprobación de residencias permanentes o visas, que muchas veces son denegadas.
En el último año, la Oficina de Servicios de Ciudadanía e Inmigración (USCIS) ha realizado 15,000 auditorías a empresas que contratan a profesionales extranjeros, lo que supone un proceso “más oneroso”.
Las compañías han denunciado que, en algunos casos, autoridades de inmigración han detenido, esposado o deportado desde los puertos de entrada a ejecutivos, ingenieros, y especialistas de computación, tras determinar que su presencia “no sirve a las necesidades económicas de EE. UU.”, se quejó NFAP.
Para Stuart Anderson, director ejecutivo de la NFAP, la mejor solución sigue siendo la reforma migratoria integral porque, a su juicio, podría aumentar la competitividad global del empresariado estadounidense.
Como subraya la NFAP, muchos extranjeros con grandes destrezas laborales han hecho importantes contribuciones a Estados Unidos, entre estos cinco ganadores del Premio Nobel 2009.
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