Barcelona/Madrid/EFE
La Supercopa de España, primera batalla de una temporada en la que Barcelona y Real Madrid parecen destinados a pelear por todos los títulos, se decide hoy en el Camp Nou a una hora poco habitual (3:00 de la tarde) con los de Pep Guardiola confiados en rescatar su verdadera imagen ante su afición y hacer bueno el 2-2 de la ida que obliga a atacar al equipo de José Mourinho.
- El cambio principal que Mourinho puede introducir en el once es la entrada de Coentrao por Di María. Más músculo en el centro del campo para no tocar el tridente formado por Özil, Cristiano Ronaldo y Benzema.
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El Barcelona intentará hoy sumar su décima Supercopa de España —tercera consecutiva— y mantener su hegemonía en el futbol español, además de romper otra estadística, la que dice que nunca ha ganado este título en una final contra el Real Madrid.
A favor, cuenta con el resultado logrado en el Bernabéu y un Camp Nou que estará lleno hasta la bandera de turistas y aficionados culés no habituales —los más ruidosos—, ya que el partido es de pago para los socios y muchos están fuera por vacaciones.
La posibilidad de ver el debut en el estadio del chileno Alexis Sánchez y el retorno del hijo pródigo del barcelonismo, Cesc Fábregas, tras su etapa en el Arsenal, son dos alicientes más.
Guardiola espera un Real Madrid más conservador que el de la ida, un rival que renuncie a disputarle la posesión y que opte por esperar más atrás, y por eso apostará por un equipo más tocador.
En este sentido se antoja clave la vuelta de Sergio Busquets al pivote defensivo, una vez que ha superado el golpe en la zona costal, y la presencia de Xavi, que podría sentar en el banquillo a Thiago.
La tercera novedad en la alineación azulgrana podría ser la de Gerard Piqué, suplente en el Bernabéu, como pareja de Eric Abidal en la zaga, en detrimento de Mascherano.
Mientras, el Real Madrid llega a la Ciudad Condal dejando atrás la frustración de sentirse superior en un partido al Bara y no conseguir derrotarle. El paso de las horas ha hecho ver a los jugadores madridistas que son capaces de plantar cara con sus mismas armas al campeón de Liga y Europa.
La necesidad de un empate superior a dos goles o vencer impide especular a Mourinho. El técnico pasó del trivote defensivo al tridente ofensivo en el primer duelo del año ante su gran rival y en el Camp Nou realizará retoques sin variar mucho la filosofía con la que se identifican sus buques insignia.
De ganar el Madrid, sería la novena Supercopa e igualaría al Barsa como equipo que más veces la ha ganado.
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