Después de leer esta nota puede que usted piense en un oficinista cada vez que vea a un motociclista tirado en la calle.
Esto es porque las computadoras y las motocicletas tienen una cosa en común: ambas mandan a montones al hospital por lumbalgias, esos dolores de músculos, ligamentos, nervios y columna.
Así lo aseguraron los miembros de la Asociación de Fisioterapeutas de Nicaragua (Afinic) durante su primer congreso científico, celebrado ayer en la capital.
“En el hospital donde yo trabajo, el Carlos Roberto Huembes, atendemos diariamente a 15 o 16 pacientes con problemas provocados por la computadora, entre las 7:00 de la mañana y la 1:30 de la tarde”, aseguró Sixto Zapata, presidente de Afinic.
Ese número es comparable con los que llegan adoloridos por usar motocicletas, especialmente los que sufren accidentes.
El “Huembes” es un hospital público. Pero el problema afecta a toda la población.
Mirta Úbeda, jefa del Departamento de Fisioterapia del Hospital Militar Alejandro Dávila Bolaños, coincidió en la cifra de atenciones de su colega, por el mismo problema con las computadoras.
“La enfermedad de moda es la del síndrome del túnel de carpo, generalmente por usar mucho la computadora, o la cervicalgia, por la misma razón”, dijo Úbeda.
Zapata afirmó que no existe una cifra exacta en el país por este mal específico, pero insistió en que es “muy común”.
Úbeda comentó que la rama médica de la fisioterapia a menudo es vista con desdén, pero que se trata de una asistencia importante, ya que una persona con ese tipo de problemas puede experimentar dificultades diversas, desde agarrar un vaso, hasta no poder mover su propio cuerpo.
Según, Nicaragua cuenta con 350 a 400 fisioterapeutas. Ellos consideran que el número es suficiente para cubrir a los 5.3 millones de habitantes, pero algunos están desempleados por falta de aparatos para trabajar. “Por eso hay largas esperas en los hospitales”, dijo Úbeda.
La experiencia de los fisioterapeutas indica que no hace falta ser motociclista para recibir rehabilitación. Usar computadoras también tiene sus riesgos.
En la Afinic se calcula que existen unos 350 a 400 fisioterapeutas. Ellos creen que es suficiente para la población, pero no cuentan con equipos tecnológicos suficientes.
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