Los habitantes del sector de Los Rieles hacia arriba, por donde fue Rafrisa, aseguran que dicha zona es peligrosa sobre todo después de las diez de la noche.
Hay una intercepción de calles polvosas y una fila de casas de dos cuadras detrás de las cuales se esconden los delincuentes esperando que pase alguien para asaltarlo, dijeron varios pobladores.
Hicieron referencia al crimen ocurrido la madrugada del 10 de agosto a un señor que pasaba en bicicleta.
Según algunos consultados, ese día en la oscuridad estaba un grupo de hombres que platicaban, luego se escuchó un alboroto y finalmente una lluvia de piedras.
En la propia intercepción de la calle botaron de la bicicleta a la víctima y cuando esta les reclamó lo apuñalaron y finalmente le robaron su medio de transporte.
La víctima herida se levanto, pero no pudo caminar mucho y se desplomó media cuadra abajo del lugar donde lo atacaron, dijeron varias señoras solicitando el anonimato por temor a los sujetos.
No se sabe cuanto tiempo pasó hasta que pobladores reportaron a la policía el caso y estos trasladaron al herido a un centro asistencial donde falleció.
La gente de dicho barrio considera que la víctima quizás era un obrero que trabajaba como vigilante e iba para su casa.
CADÁVER EN LA MORGUE DEL IML
Hasta la tarde de ayer la Policía de la Estación Seis no había identificado a esta personas e indicaron que murió presuntamente a manos de varios adolescentes.
Fuentes de la policía de dicha estación manifestaron que se trata de un señor entre 55 y 60 años.
Es blanco, pesa unas 175 libras, estaba vestido de pantalón gris y camisa negra y eran evidentes las huellas de violencia en el rostro.
El cadáver permanecía en la morgue del Instituto de Medicina Legal.
La policía dijo que están ampliando investigaciones y, de momento, consideran que el móvil del crimen fue el robo de la bicicleta.
Se conoció que los autores del crimen están identificados por la policía y se trata de dos adolescentes de 13 años, uno de 14 y otro de 17.
Supuestamente las autoridades policiales conversaron con los padres de los muchachos e incluso recuperaron la bicicleta y serán remitidos a un juzgado de Adolescentes.
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