BUENOS AIRES/AP
Alertados por una crisis financiera que no da respiro a Estados Unidos y Europa, los países sudamericanos acordaron ayer trabajar en una serie de medidas para reducir la vulnerabilidad externa de la región, como la creación de un fondo de reservas, impulsar el uso de monedas locales en transacciones comerciales y acelerar el lanzamiento del Banco del Sur.
- Los ministros de Economía de los 12 países de Suramérica coincidieron ayer, en Argentina, en la necesidad de fortalecer instituciones financieras como la Corporación Andina de Fomento (CAF) y acelerar el lanzamiento del Banco del Sur, conscientes de la necesidad de contar con instrumentos de financiación de largo plazo.
Hasta ahora ha sido aprobado por los parlamentos ecuatoriano, venezolano y boliviano.
Los ministros también se mostraron interesados es extender a otros países de la región el modelo del Sistema Unitario de Compensación Regional de Pagos (Sucre) que aplican Ecuador, Venezuela y Bolivia para sus intercambios comerciales.
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Como primer paso, los ministros de Economía y titulares de los bancos centrales de los 12 países de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) instauraron formalmente el Consejo Suramericano de Economía y Finanzas y conformaron tres grupos de trabajo que en el plazo de 60 días discutan la viabilidad de distintas propuestas lanzadas durante el encuentro que mantuvieron en un hotel de Buenos Aires.
Los temores de los gobiernos de la región afloraron nuevamente ante la crisis financiera de los países desarrollados que amenaza con convertirse en una recesión que podría terminar golpeando a Sudamérica.
Aunque algunas naciones han señalado que están en condiciones de hacer frente a los embates del exterior, prevalece en la región la certeza de que es necesario trazar un plan de acción para protegerse de forma preventiva y coordinada.
En este escenario, un aspecto central será coordinar la administración de las reservas en dólares que tienen los países sudamericanos para evitar ataques especulativos contra sus monedas.
Latinoamérica se asienta sobre unos 700,000 millones de dólares en reservas internacionales, de las cuales más de 500,000 pertenecen a los miembros de Unasur.
Sobre este punto, los ministros instruyeron a Colombia y Ecuador a trabajar sobre “la posibilidad de expansión del Fondo Latinoamericano de Reservas (FLAR) y su adaptación al nuevo contexto para potenciarlo como instrumento de toda la región”, se informó en un comunicado.
FONDO DE RESERVAS
El FLAR, creado en 1978, está conformado por Bolivia, Colombia, Costa Rica, Ecuador, Perú, Uruguay y Venezuela. A la par del FLAR, los ministros también quieren evaluar “la puesta en marcha de un fondo de reservas o de otros instrumentos que cumplan similar función”.
Ecuador, con una economía dolarizada, y Perú son dos de los países con mayor vulnerabilidad financiera, según analistas.
Otro grupo de trabajo conformado por Venezuela y Uruguay buscará impulsar el uso de monedas locales en las transacciones comerciales intraregionales.
El comercio intrarregional en Sudamérica es de 120,000 millones de dólares, según el viceministro de Economía argentino, Roberto Feletti.
Argentina y Brasil poseen un acuerdo para el uso de sus monedas en el comercio bilateral, pero en la práctica es casi nulo.
En tanto que Chile y Brasil recibieron como misión diseñar medidas para “incentivar el comercio intrarregional sea mutuamente beneficioso, considerando las asimetrías existentes entre los países, y que confluya hacia la complementación socio-productiva”, se indicó en la declaración final.
Paso histórico
La secretaria general de Unasur, María Emma Mejía, consideró “un paso histórico” las medidas resueltas ayer en Buenos Aires, la capital argentina “no sólo por la coyuntura (internacional) sino también porque confirma parte de un proyecto irreversible de integración sudamericana”.
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