Genaro Robleto se sujetó con fuerza de las barandas del barco, cuando este se dio vuelta. LA PRENSA/S.LEÓN

Se salvaron de milagro

Genaro Robleto, originario de La Libertad, Chontales, abordó el domingo el Corn Island Ferry, en el municipio El Rama, en la Región Autónoma Atlántico Sur (RAAS), para trasladarse hacia Corn Island, sin saber que casi pierde la vida.

CORRESPONSAL / BLUEFIELDS

Genaro Robleto, originario de La Libertad, Chontales, abordó el domingo el Corn Island Ferry, en el municipio El Rama, en la Región Autónoma Atlántico Sur (RAAS), para trasladarse hacia Corn Island, sin saber que casi pierde la vida.

“Cuando se estaba dando vuelta (el ferry) me agarré en las barandas del barco y ahí me sostuve hasta que el barco cayó (dio vuelta), no me solté, pero vi que algo plástico flotaba y me tiré lo agarré, gracias a Dios me salvé, no sé nadar”, declaró Robleto, todavía asustado por la experiencia que le tocó vivir el domingo.

El jefe del Estado Mayor del Distrito Naval Atlántico (DNA), Blas Hernández Mendoza, culpó de la tragedia al capitán del buque al declarar a los medios que “el barco se vino de campana por la falta de pericia, mala maniobra y por haber acomodado mal la carga”.

Además de Robleto, otros pasajeros que lograron salvarse del hundimiento del ferry dijeron que “cuando íbamos por una vuelta se sintió que unos quintales de piedrines y una camioneta se movieron, de inmediato vimos que el barco se iba dando vuelta, el capitán fue el primero en tirarse, nosotros tuvimos que buscar cómo hacer para salvar nuestras vidas”, sostuvieron.

Tres personas murieron. El incidente ocurrió a eso de las 5:35 a.m. del domingo, “el barco iba muy recargado, eso fue falta de conocimiento del capitán y de quienes acomodan la carga. Perdí 8 mil córdobas, perdí mis verduritas que llevaba a vender”, lamentó Robleto.

Aparte de Robleto, Winston Chang, maquinista, al momento del incidente se encontraba en el fondo del barco, descansando en una hamaca y cuando el buque se hundió no pudo salir a tiempo.

Quedó atrapado en el fondo del río Escondido, dentro del barco, hasta que marineros de la Fuerza Naval lo ayudaron a salir.

Chang contó que ya en el fondo del río nadó a como pudo dentro del cuarto de máquina y se alojó en un compartimento donde el agua no había entrado. “Ahí respiré y me quedé hasta que sentí que muchas horas después había gente buscando”, destacó.

Puede interesarte

COMENTARIOS

  1. Juan Nuñez
    Hace 15 años

    Aqui en los EEUU es Obligatorio que toda embarcacion debe portar un chaleco salvavidas por cada pasajero que va en la nave,estas desgracias es culpa de las autoridades a las que le compete regular la actividad corespondiente.Tambien las personas que viajan son muy descuidadas y arriesgan sus vidas por tontos, si uno no sabe nadar tiene que tomar sus precauciones por su cuenta y tener un salvavidas, un bloque insignificante de poroplas le puede salvar la vida.

  2. Cinito del Puelto
    Hace 15 años

    El capitan debe de ser el ultimo en abandonar la nave…Pero eso es si fuera capitan de verdad, no hubiese pasado este percanse….

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí