El taxista Silvio Bonilla Vallecillo, de 32 años, la madrugada del reciente sábado desafió a la muerte en la Carretera Nueva a León al forcejear con el ladrón que llevaba de pasajero, quien además de asaltarlo intentó asfixiarlo.
Bonilla logró salir corriendo, pero el asaltante comenzó a chiflar sonoramente y de un predio salieron otros tres sujetos que dieron persecución al taxista sin poder alcanzarlo.
Una camioneta que pasaba por el lugar lo salvó y lo llevó a la gasolinera cerca de la cuesta de El Plomo al ver ahí a una patrulla.
La Policía pidió refuerzo y la Guardia Operativa con el afectado rastrearon el lugar y cerca del cerro Motastepe encontraron el taxi, placas M 02399, propiedad del asaltado, quien resultó con varios dedos de la mano derecha heridos cuando esquivaba el cuchillo del ladrón.
El carro estaba desmantelado, pues se le llevaron las dos llantas de repuesto, el radio, un celular y 900 córdobas.
NERVIOSO
El afectado lleno de nervio dijo que al sujeto lo había subido a la 1:00 a.m., en el Malecón, quien le pidió lo llevará al kilómetro nueve a Ciudad Sandino, además pidió rebaja a 70 de los 100 córdobas por el viaje.
Ya en el lugar, el sujeto le ofreció 30 córdobas más para que entrara a Motastepe con la excusa de que si lo dejaba ahí lo podían asaltar.
Ante la negativa del taxista debido a la oscuridad del camino señalado, el sujeto hizo el ademán de sacar el dinero para pagarle pero lo que sacó de la cintura del pantalón fue un reluciente cuchillo y tomando por el cuello al taxista iniciaron el forcejeo. Cuando la víctima huyó el asaltante solicitó ayuda.
EL CUCHILLO
Dentro del taxi, además del desorden, el delincuente dejó abandonado el cuchillo ahora en poder de la Policía.
El vehículo fue trasladado a la unidad policial del municipio donde ayer por la mañana los peritos tomaban huellas dactilares en presencia del afectado.
El taxista recordó que cuando los delincuentes lo perseguían escuchó al tipo que lo asaltó dando las órdenes y llamaba a uno de los tipos como “Fito”, los sujetos le contestaban al asaltante y lo llamaban “Carlos”.
El afectado hace un mes adquirió por medio de un préstamo el vehículo.
Hasta la tarde de ayer la Policía no había capturado a ninguno de los asaltantes.
Ver en la versión impresa las páginas: 7 A