Dos horas era el tiempo promedio que debía invertir para concluir un examen por sus dificultades para escribir, pero con una sonrisa agradece a la Universidad de Managua (UdM) la voluntad y apertura que le dieron en sus aulas.
“Mis maestros nunca me regalaron una nota, dependiendo la materia me hacían los exámenes orales, pero en otras fueron escritos. Siempre fueron exigentes porque decían que yo era capaz y se los agradezco”, afirmó Mauricio Gutiérrez, quien fue primer niño símbolo del Teletón Nicaragua 2001.
Mauricio, quien nació con solo dos libras y media de peso, parálisis cerebral, hidrocefalia y meningitis posterior, tenía pocas posibilidades de vida. Hoy se graduará como licenciado en Derecho.
- En 2008 Mauricio Gutiérrez fue seleccionado, junto a una niña armenia, para representar a los jóvenes con discapacidad en una sesión especial ONU durante la Convención para los Derechos Humanos de las personas con discapacidad.
Mauricio vivió en carne propia la discriminación al buscar una universidad, pues en varias le dijeron que debido a su condición no podría asimilar los contenidos.
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Asegura, en declaraciones a LA PRENSA, que su principal motivación para estudiar leyes fue llegar a ser un defensor de las personas con discapacidad, a quienes se les violentan a diario sus derechos humanos elementales.
“Muchas veces me deprimí y de esos estados depresivos me sacaban mis padres, mi hermana y mis amigos, que me decían que no podía defraudar la confianza que tantas personas han depositado en mí y tengo ese compromiso moral, ético y profesional”, afirmó Mauricio.
ENTRE LOS MEJORES ALUMNOS
Aunque muchas madres y abuelas ven a este joven de 23 años como un ejemplo a seguir, a él no le gusta ser llamado así.
“Yo nací bendecido, mis padres me apoyaron, me dieron el amor, la comprensión y confianza, recibí la atención que necesité en Los Pipitos, no soy un ejemplo. Las verdaderas historias de éxito para mí están en el área rural donde niños, jóvenes y adolescentes con poca o ninguna movilidad en sus miembros superiores o inferiores montan a caballo y sacan agua de un pozo y la cargan hasta su casa. Ellos son las personas que me hacían decirme a diario ‘sí se puede’”, refirió Mauricio.
Esta tarde no dará el discurso de su graduación como el mejor alumno, pues su promedio de 90 puntos fue el segundo de todos los graduandos. Sin embargo la UdM, donde también es profesor, le permitirá dar el discurso de orden, honor que está destinado a un exalumno, un invitado especial o la persona a la que se dedica la graduación.
“Mis padres están más emocionados que yo. Yo quería solo ir por mi título y ya. Espero que no me dediquen la promoción porque todos nos hemos esforzado, yo no soy más ni menos que nadie, pero quiero ser un soldado que ayude a mejorar la vida de las personas con discapacidad”, subrayó.
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