Los servicios básicos son precarios en este asentamiento del municipio vecino a Managua. LA PRENSA/ M. LARGAESPADA

Cien familias entre la basura y el olvido

Casas hechas con plástico, láminas de zinc y hasta de cartón a orillas de cauces. Calles maltrechas donde abunda el lodo y la basura. Niños desnudos, sucios y descalzos corriendo de un lado a otro y uno que otro perro hurgando en medio de los desechos dispersos en el monte. Ese es el panorama del asentamiento Audilia Blanco, de Ciudad Sandino.

Casas hechas con plástico, láminas de zinc y hasta de cartón a orillas de cauces. Calles maltrechas donde abunda el lodo y la basura. Niños desnudos, sucios y descalzos corriendo de un lado a otro y uno que otro perro hurgando en medio de los desechos dispersos en el monte. Ese es el panorama del asentamiento Audilia Blanco, de Ciudad Sandino.

En este asentamiento, donde viven más de cien familias, no existen ni siquiera los servicios básicos como el agua y la energía eléctrica y hay familias que no cuentan con servicios sanitarios.

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  • Lo que no falta en el asentamiento Audilia Blanco es basura dispersa en las calles. Hasta las zanjas arrastran en las corrientes desechos como ramas y bolsas de plástico.
La pobladora Bertha Romero señaló que en esa comunidad nunca pasa el camión recolector de la basura y que la gente no puede quedarse con los desechos en los patios, lo que los obliga a tirarla en media calle y hasta hay quienes aprovechan la lluvia para echar la basura en la vía pública y que sea arrastrada por las corrientes.

“Nosotros queremos existir para la Alcaldía no solo en los padrones electorales y para pedirnos el voto. Queremos que tomen en cuenta esta comunidad. Aquí en todo el año las autoridades municipales ni siquiera se han asomado para ver cómo estamos, a pesar que saben que esta es una zona crítica en todos los sentidos”, advirtió Romero.

Por las noches la situación se torna más difícil porque las calles carecen de alumbrado público y reina la inseguridad, según cuentan los pobladores.

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Sin embargo los pobladores más ingeniosos de esa comunidad “se la rebuscan” para sobrevivir y van al barrio aledaño para realizar conexiones eléctricas ilegales y colocar tuberías artesanales “a flor de tierra” para hacer llegar el agua a sus viviendas. Sobre unos raquíticos postes de madera se mecen unos cables al ritmo del viento.

TELARAÑA ELÉCTRICA

Por un momento pareciera que el improvisado tendido eléctrico va a desplomarse sobre el caserío de ripios, pero según cuentan los habitantes ya se acostumbraron a vivir con esa impresión.

Para unos la situación es más difícil que para otros. En el caso de la familia de Ricardo José González las condiciones de vida empeoran por la ubicación de su vivienda. Es la única casa que está del otro lado y a orillas del cauce, por lo cual quedan incomunicados en cada lluvia.

“Ante un Dios que un día de estos casi me lleva la corriente. Venía de mi trabajo y estaba el aguacero y para poder entrar a mi casa tuve que cruzar el cauce pero casi fui arrastrado. El agua no nos deja salir”, relató el poblador.

Eso no es todo. En la vivienda de González no cuentan con servicios higiénicos y para poder hacer sus necesidades fisiológicas tienen que ir a la casa de un pariente cercano, pero esto no es posible cuando llueve.

Brenda Mondoy, cónyuge de González, comentó que la pobreza en la que viven junto a sus tres hijos es tan extrema que ni siquiera han podido construir una letrina, por lo cual a finales del año pasado le solicitaron ayuda a las autoridades municipales pero estas “parecen tener el mal de Shakira” porque actúan como si fueran sordas, mudas y ciegas.

“La alcaldesa vino a inspeccionar la casa, vio que estamos sobre un barranco y lo que dijo fue que no corríamos peligro y que la solución es que echemos una muralla. Nosotros les pedimos que nos reubicaran o que nos ayudaran con la muralla y la letrina, pero no nos dieron ni una cosa ni la otra”, agregó González.

El año pasado el asentamiento Audilia Blanco fue uno de los puntos críticos de las inundaciones en Ciudad Sandino.

Entonces unas 15 familias de esa comunidad fueron trasladadas a un albergue, pero después de las lluvias regresaron al mismo lugar.

Las mismas 15 familias son las que actualmente se ven amenazadas por las fuertes corrientes que desbordan el cauce aledaño.

BROTE DE CULEBRAS

A la carencia de servicios básicos y el riesgo de posibles inundaciones a las que están expuestos los pobladores del asentamiento Audilia Blanco se suma un brote de culebras que provienen de una zona cercana.

Entre risas y gritos unos pobladores estaban reunidos observando atentamente mientras uno de ellos sostenía con la mano izquierda una culebra y con la derecha un machete para matarla.

 En los últimos días han brotado culebras del monte y de los desechos que rodean el caserío.
LA PRENSA/ M. LARGAESPADA

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COMENTARIOS

  1. flecha veloz
    Hace 15 años

    es la póbreza extrema a que nos a llevado un mal gobierno, Para el 6de noviembre a la hora de dar el voto, comparemos nuestro Nivel de vida que somos como el 90% con los dirigentes Ortega, Borge, Lenin, Obando que entra en la colada , y su hijo roberto rivas y un sin fin de leperos que habra que cobrales la factura, alli van incluidos un poco de diputados que lo que hacen es cobrar sus 5.000 dolares y a dormir, nosotros que nos lleve el diablo, pobre mi Nicaragua»»

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