El Real Estelí vive con el enemigo en casa: sus jugadores. Ayer, en el estadio Independencia los defensores Francisco López y el colombiano Fernando González, además del portero Carlos Mendieta, le permitieron al Toronto-FC de Canadá vencer 2-1 a los norteños, en el partido de vuelta de la ronda preliminar de la IV Liga de Campeones de la Concacaf.
Los canadienses vinieron a hacer turismo a Nicaragua. En el terreno de juego se vieron 11 personas con camisetas blancas paradas durante 90 minutos. El Toronto no presentó nada. No lo necesitaron. El marcador 2-1 del partido de ida en Norteamérica le dio tranquilidad.
La responsabilidad de proponer fue del Tren del Norte de principio a fin. El técnico esteliano Otoniel Olivas hizo dos cambios. Uno técnico el colombiano González, y otro por confianza, Rudel Calero.
Olivas acertó en sus dos movimientos. González le dio fuerza en el juego aéreo y Calero presencia ofensiva. Por eso el Estelí inició con tranquilidad el encuentro. El hondureño Elmer Mejía y Franklin López le dieron pausa y ritmo al partido. Abrieron por el costado izquierdo con el mexicano Manuel Rosas y por el derecho con Félix “Coquito” Rodríguez. Los dos volantes no fueron constantes en los desbordes, pero cuando lo hicieron crearon peligro.
Por el sector de Rodríguez el Estelí puede abrir el marcador. “Coquito” (31’) controló un balón en profundidad que le dio Franklin López. Lo controló. Se movió en diagonal y disparó desviado al arco de Milos Kocic. La primera gran oportunidad desperdicia de los norteños. Dos minutos después Calero tuvo un gol cantado y lo tuvo el mismo decenlace.
El partido llevó un ritmo lento y frío. La emoción la daban los más de 5 mil aficionados estelianos que llenaron el Independencia. Al ritmo de la barra de se movió el Tren del Norte porque el Toronto llegó a pararse al campo. Los canadienses no mostraron nada del futbol que posee. De nada le sirve al técnico Aron Winter poseer jugadores mundialistas como el medio campista alemán Tronster Frings o el seleccionado canadiense Therry Dunfield.
Tanto Frings como Dunfield, se preocuparon más por cuidar el pasillo central, tocar en el medio campo con los volantes y laterales que crear peligro a la cabaña de Mendieta.
El portero esteliano fue espectador. Pocos balones le llegaron a las manos. Los canadiense no podía desbordar porque el campo es demasiado pequeño para sus zancadas y larga distancia se animaron a disparar en una ocasión, la del gol. El tanto no tuvo elaboración porque contó con la complicidad de la defensa local.
Mattew Stinson le ganó un balón dividido a Francisco López, Ryan Jonhson no lo dejó tocar el suelo y de bolea silenció el Independencia. Golazo, 1-0.
A pesar del tanto Estelí no renunció al ataque. Insistió con más corazón que futbol y encontró el empate desde los once pasos con Rosas (44’).
El descanso desconectó a Estelí. En solo el arranque de la segunda parte, Mendieta despejó mal el balón y Jonhson definió el partido 2-0.



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