En estos dorados tiempos, ni los camposantos se salvan de los delincuentes. La noche del domingo, cuatro sujetos encapuchados y armados con fusiles AK violaron la seguridad del cementerio privado Jardines del Recuerdo, ubicado en Ticuantepe.
Los dueños de lo ajeno se llevaron consigo varios objetos de valor del santuario, entre ellos un amplificador, dos parlantes y un micrófono.
ATADO DE PIES Y MANOS
La peor parte se la llevó Marcos Cano, de 28 años, uno de los dos vigilantes del camposanto.
El guarda fue sorprendido por los sujetos y en cuestión de segundos lo rodearon y le dieron con una piedra en la cabeza, dejándolo inconsciente por algunos minutos.
No satisfechos, los ladrones lo ataron de manos y pies con una correa y le amordazaron la boca, para evitar que se le escapara algún grito.
Los atracadores también le sustrajeron el revólver y posteriormente se dieron a la fuga. El hecho se dio a eso de las once de la noche.
BUSCÓ AYUDA
Una vez que Cano recuperó la conciencia se dirigió hasta la entrada de cementerio, donde estaba Bernardo Antonio Áreas, el otro vigilante, quien interpuso la denuncia en la Estación Cinco de la Policía Nacional.
Los efectivos policiales están investigando el robo, mientras que Cano se encuentra en el Hospital Manolo Morales, recuperándose de la herida que los ladrones le hicieron en el cráneo.
Aparentemente los sujetos ingresaron por la parte trasera del cementerio, donde estaba el vigilante.
LA PRENSA intentó conocer las versión oficial de los administradores de Jardines del Recuerdo, pero nadie quiso dar declaraciones.
Por el momento la Policía desconoce si los sujetos se movilizaban en moto, carro o a pie. Pero sí presumen que tenían vigilado el lugar, pues sabían que solo hay dos guardas de seguridad y en qué lugar se encontraban.
Se espera que en los próximos días la Policía del Distrito Cinco pueda brindar más detalles sobre la investigación.
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