La Nación y AFP
San José
La presidenta de Costa Rica, Laura Chinchilla, conmemoró ayer el 187 aniversario de la anexión de Guanacaste, un vasto territorio de 10,000 km2 en el nororeste del país, que durante años ha sido tema de disputa con Nicaragua.
Chinchilla celebró una reunión con parte de su gabinete en la ciudad colonial de Nicoya, 203 km al norte de la capital, y entregó casi 500,000 dólares a productores de pequeñas y medianas empresas.
La anexión, de acuerdo con historiadores costarricenses, se produjo de forma voluntaria de los pobladores de lo que en 1824 se denominaba el Partido de Nicoya.
Distintos gobiernos de Nicaragua han insistido a lo largo de la historia que lo que hoy es Guanacaste, con cerca de 270,000 habitantes, debería ser parte del territorio nicaragüense.
Guanacaste cuenta con paradisíacas playas en el Pacífico y extensos terrenos dedicados principalmente al cultivo de la caña de azúcar y granos básicos.
En la capital de la provincia, Liberia, a 281 km de San José, está la terminal aérea Daniel Oduber, la segunda en importancia del país.
RECLAMA A DIPUTADOS
Sin embargo, el desempleo y la pobreza son dos de los principales problemas que aquejan a los guanacastecos que habitan en los 11 municipios.
La presidenta Laura Chinchilla pidió a los guanacastecos dirigir sus reclamos y exigencias a los diputados, por considerar que muchas de las soluciones dependen de aprobación legislativa.
“Está bien que le exijan al Gobierno pero también veo que muchas de sus demandas pasan por el Congreso. Pídanselo a los diputados que ahora controlan el Congreso”, pronunció Chinchilla en su discurso en el marco de la celebración oficial de la anexión de Guanacaste.
Fue una indirecta hacia los legisladores que integran la alianza opositora y el directorio legislativo. Cinco de ellos estaban presentes: dos libertarios en la tarima, otro libertario en la mesa principal y otros dos en medio (PAC y Frente Amplio) de los manifestantes.
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