Luis Enrique Mejía Godoy aunque habla de forma pausada, como si pensara muy bien todo lo que va a decir, cuando canta su voz sale como un torrente cálido que atrapa a quienes lo escuchan.
Hoy Luis Enrique recibirá un homenaje en el marco del Festival Internacional de Teatro Monólogos, Diálogos y Más, en la Sala Experimental Pilar Aguirre, por su destacada trayectoria como creador, cantor y promotor cultural.
- “Admiro mucho el trabajo del Justo Rufino y en especial el de Lucero Millán. Es un esfuerzo gigantesco. Solo cuando hay amor se pueden lograr estos festivales que reciben muy poco apoyo institucional. Me honra este homenaje que han recibido personalidades del arte y la cultura.
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¿“Allá va el general” y “Pobre la María” son historias cantadas, con un hilo argumental, ¿eres como una especie de dramaturgo o cineasta que narra algo en sus canciones?
Mis canciones son pequeñas historias, breves narraciones, a veces pienso que es muy fácil ponerlas en un escenario o en una película. Los cantautores somos una especie de cronistas, contadores de cuentos con música y como en un cuento, lo debemos hacer en tres minutos.
Me he fijado que recurres a la intertextualidad: la canción de Adelita o la de Los aretes que le faltan a la luna, etc . ¿Consideras esto un aporte valioso para tu obra o solo es un gancho para atraer a otro tipo de público?
Le debo mucho a la poesía latinoamericana y a la música popular, por eso en mis canciones hay fragmentos de poemas o melodías de otros autores. Lo hago como un recurso de mi oficio, no soy el único, sin caer en el plagio.
¿El hecho de ser hermano de Carlos Mejía Godoy es un reto, un estímulo o un obstáculo?
Siempre ha sido un reto. Estoy muy orgulloso de ser hermano del cantautor más importante de Nicaragua en los últimos cuarenta años. La gente a veces lo ve como una competencia, nada que ver. Hemos hecho muchas canciones juntos y en ocasiones no recordamos qué parte corresponde a cada uno.
¿Cuál es el rasgo esencial que distingue tu creación de la de Carlos?
La influencia africana. Me considero un nicarafricánico. Soy un enamorado de la percusión y la improvisación, oigo mucha música y todo artista tiene influencias de los demás.
En algún momento dijiste: “Las cosas solo son hermosas cuando luchamos por algo”. ¿Cuál es tu lucha ahora, cuando se han derribado muros, desvirtuado los ideales por los cuales se hicieron tantos sacrificios?
Hace mucho tiempo me di cuenta que solo no iba a cambiar nada. Entonces cambié yo para contribuir a mejorar el mundo en que vivo. Sigo luchando por las cosas más hermosas, las causas más nobles y justas, aunque no milito en ningún partido, ni tengo más bandera que la azul y blanco de mi Patria.
A pesar de las traiciones, de los que quieren secuestrar la esperanza, habrá futuro.
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