La Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) ha denunciado nuevamente que en algunos países de América Latina, entre ellos Nicaragua, la libertad de prensa se ha deteriorado y se continúa deteriorando por las políticas que aplican algunos gobernantes autoritarios que son alérgicos a la libertad de expresión.
Desde Quito, Ecuador, uno de los países donde más dificultades hay actualmente para el ejercicio de la libertad de prensa y por eso mismo ha sido visitado por una delegación de alto nivel de la SIP, el presidente de esta asociación, Gonzalo Marroquín, declaró que “en América Latina hay un deterioro, en términos generales, en materia de libertad de prensa”.
El presidente de la SIP mencionó como los peores enemigos de la libertad de prensa en América Latina, al crimen organizado y “a los gobiernos que están acosando, legislando en contra de la libertad de prensa y, curiosamente, también concentrando medios de comunicación”. Y mencionó Marroquín a Venezuela, Ecuador, Argentina, Bolivia y Nicaragua, “como los países donde hay más concentración de medios por parte de los gobiernos ”
En este caso el presidente de la Sociedad Interamericana de Prensa aludió indirectamente a Daniel Ortega, presidente de Nicaragua, quien por medio de su familia ha venido concentrando en sus manos numerosos medios de comunicación electrónicos, de radio, televisión e internet, que además de servir como instrumentos de la propaganda política orteguista monopolizan la información del sector público, la cual se le niega a los medios y los periodistas independientes, en flagrante violación a ley de acceso a la información pública.
El líder de la SIP desvinculó de connotaciones ideológicas esa actitud de los gobernantes que violan la libertad de prensa, al indicar que “no se trata de que una ideología es la que quiere limitar la (libertad de) expresión, sino que son, a través de la historia, gobiernos autoritarios, regímenes de derecha y de izquierda que quieren perpetuarse en el poder, y que lo buscan por medio de controlar la información”.
En realidad, la libertad de prensa ha sido atacada en nuestros países, históricamente, tanto por dictaduras de derecha como por regímenes autoritarios de izquierda. Las dictaduras derechistas de los Somoza, en Nicaragua; de Pérez Jiménez, en Venezuela; de Augusto Pinochet, en Chile, y de las juntas militares en diversos países de América del Sur y Centroamérica, impusieron férreas censuras de prensa y reprimieron ferozmente a los periodistas libres e independientes. Y del mismo modo, la dictadura comunista de Cuba desde 1959 y la izquierdista de los sandinistas, en Nicaragua, durante la década de los años 80, fueron también implacables represores de la libertad de expresión y de prensa.
Pero en la actualidad, ya no existen en América Latina dictaduras de derecha que actúan contra la libertad de prensa y las demás libertades y derechos de las personas. Las dictaduras y gobiernos autoritarios que hay ahora en la región, hostiles a la libertad de expresión y de prensa , se identifican ellas mismas como de izquierda y pertenecen a la Alianza Bolivariana de las Américas (Alba). Es decir, Venezuela, Ecuador, Bolivia, Cuba y Nicaragua, además de Argentina que no es miembro del Alba pero tiene afinidad con esta alianza estratégica internacional y en general se identifica con la izquierda.
Cabe hacer notar que en los países donde hay gobiernos de derecha, o que no son de izquierda, pero se deteriora la libertad de prensa e inclusive se asesina a periodistas por ejercer el derecho y practicar la profesión de informar, como México, Colombia y Honduras, no es debido a políticas gubernamentales sino por las actividades del crimen organizado. Y hay que destacar también, que en algunos países que son gobernados por la izquierda democrática, como es el caso de Uruguay, la libertad de prensa es respetada y las dificultades de los medios son únicamente las que se derivan de las normales e inevitables contradicciones de la prensa libre con los centros y factores de poder, político o económico.
De manera que como dice el presidente de la SIP, no es porque son de izquierda que gobiernos como el de Daniel Ortega limitan la libertad de expresión, sino porque son autoritarios, porque quieren perpetuarse en el poder y la libertad de prensa es un obstáculo para sus fines perversos.
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