La Policía presentó ayer a Karla Patricia Urbina Orozco, alias “La Gata” y a Carlos Alfonso Orozco, señalados de integrar un grupo delictivo. LA PRENSA/M. ESQUIVEL

Cae la banda que se robó custodia

La banda delictiva de “La Gata” fue señalada por la Policía Nacional como la agrupación que robó la custodia de “El Santísimo”, ejecutada el pasado 14 de junio del presente año en la parroquia de San Agustín, ubicada en Altamira.

La banda delictiva de “La Gata” fue señalada por la Policía Nacional como la agrupación que robó la custodia de “El Santísimo”, ejecutada el pasado 14 de junio del presente año en la parroquia de San Agustín, ubicada en Altamira.

La agrupación a la que la Policía le atribuye el robo registrado en el templo católico —y que provocó la alarma entre los católicos del país por el sacrilegio cometido— fue identificada ayer por la Dirección de Auxilio Judicial después que dos de sus elementos, entre ellos “La Gata”, fueran arrestados tras perpetrar otro hecho delictivo.

La jefa de la Dirección de Auxilio Judicial (DAJ), comisionada mayor Glenda Zavala, identificó a la sospechosa como Karla Patricia Urbina Orozco, de 27 años, señalada de dirigir la agrupación.

[doap_box title=»Secuestro “express”» box_color=»#336699″ class=»aside-box»]
  • La Policía determinó que a eso de las 12:30 m, del 12 de julio, las ciudadanas Nicole Marlina Walser, de 32 años, de origen suizo y Stefanie Wittch, de 30 años, de origen alemán, fueron despojadas de 1,500 dólares y dos cámaras fotográficas entre otras pertenencias.
Las víctimas fueron trasladadas en un taxi de la parada de la Universidad Centroamericana a la terminal del Mercado de Mayoreo, en el vehículo viajaba Karla Patricia Urbina, alias “La Gata” y en el Mayoreo estaba Carlos Alfonso Orozco Urbina, con quien ofrecieron llevar a las extranjeras a El Rama.

Otras dos personas identificadas como Julio Colomer y Darling Griselda Gaitán permanecían en la camioneta quienes en el trayecto en la carretera norte intimidaron a las víctimas con armas blancas .

[/doap_box]

En esa ocasión, según la jefa policial, cuatro desconocidos, portando arma de fuego calibre corto, acompañados de un a mujer joven —la cual fue identificada como Karla Urbina—, penetraron a la parroquia, intimidaron al vigilante José Miguel Mejía Estrada, lo amarraron y después ingresaron a la habitación de monseñor (Benito) Pitito a quien despojaron de un anillo y de un teléfono celular.

También robaron otros cuatro celulares. “El caso también lo esclarecimos. Están identificados plenamente estos dos que están detenidos”, dijo Zavala, tras señalar que están trabajando en la ubicación para detener a otros dos sospechosos.

Además trascendió que los sospechosos primero ataron y bolsearon a las cinco personas que se encontraban en el lugar y luego entraron con violencia a la casa cural, donde dormía monseñor Pitito. Posteriormente los sujetos tomaron la custodia y huyeron.

En ese momento personas que se encontraban en el templo religioso aseguraron que la custodia de oro y plata donde se guarda la hostia sagrada, está valorada en 2,500 dólares. Sin embargo, los feligreses recordaron que el valor es más espiritual, porque el Santísimo es la presencia real de Cristo.

El otro detenido es Carlos Alfonso Orozco Urbina, de 25 años. Ambos se movilizaban en una camioneta M-162263

La Policía dio a conocer que la agrupación presuntamente está integrada por otras dos personas que aún no son capturadas, pero que ya identificaron como sospechosas de participar en este y otros hechos.

La Policía menciona a Darling Griselda Gaitán Rojas y Julio Colomer como otros dos integrantes de la agrupación.

Zavala manifestó que los dos sospechosos fueron arrestados poco después de haber ejecutado otro acto delictivo el pasado 12 de julio, donde las víctimas fueron dos ciudadanas extranjeras: una de nacionalidad suiza y otra alemana.

El otro delito fue un secuestro “express” contra dos ciudadanas extranjeras.

A su vez, dijo la funcionaria, coordinan con el Distrito Cinco y el Distrito Uno, pues consideran que hay dos a tres casos más, donde se utilizó el mismo modo de operar y que presumen fueron cometidos por la misma agrupación.

El caso será remitido al Ministerio Público en las próximas horas para que las autoridades ejerzan acusación penal por robo con intimidación, además se agrava la pena porque son cometidos por dos a más personas.

Esta agrupación ejecutaba delitos en lugares solitarios o en casas como el caso de la iglesia, informó Zavala.

Consultada la funcionaria policial si este caso tiene relación con otro hecho ocurrido en el barrio Larreynaga, no confirmó ni descartó, sino que, dijo, revisan las denuncias que están con autores desconocidos y con un modus operandi similar.

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí